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Acusan a subsecretario de Justicia de mentir en caso de fiscales
WASHINGTON, mayo 23, 2007.-
Una antigua enlace del Departamento de Justicia con la Casa Blanca negó el
miércoles que tuviera un desempeño significativo en la destitución de ocho
fiscales federales, y culpó al subsecretario de Justicia Paul McNulty por
haber mentido al Congreso al respecto.
La
explicación de McNulty sobre los despidos, ofrecida el 6 de febrero, "fue
incompleta o imprecisa en varios aspectos", declaró Mónica Goodling ante la
Comisión Judicial de la Cámara de Representantes en una audiencia sobre el
caso que ha provocado llamados de que renuncie el secretario de Justicia
Alberto Gonzales.
Goodling
agregó que "creo que el subsecretario no fue enteramente veraz".
McNulty y otros funcionarios del Departamento de Justicia no formularon
comentarios.
Goodling,
de 33 años, renunció a su cargo el mes pasado y en un principio se negó a
declarar al amparo de la Quinta Enmienda de la Constitución, que impide la
autoincriminación. Tras recibir inmunidad legal refrendada por un juez, leyó
una declaración y comenzó a responder a las preguntas de los miembros de la
comisión.
Los
documentos del Departamento de Justicia indican que Goodling asistió a
numerosos encuentros a lo largo de un año sobre los preparativos para cesar
a los fiscales federales e intercambió correspondencia con la Casa Blanca y
por lo menos con uno de los fiscales cesados antes de ser realizados los
despidos.
La
polémica amenaza la continuidad en el cargo del secretario de Justicia
Gonzales, el hispano de mayor rango en el gobierno, ya que los legisladores
demócratas y varios republicanos han pedido su renuncia.
La
oposición demócrata denuncia que los fiscales fueron destituidos por razones
puramente políticas, es decir, por resistir presiones de procesar a
funcionarios demócratas o por investigar con ahínco a funcionarios del
oficialismo.
El
gobierno rechaza las acusaciones. Sin embargo, Gonzales en su testimonio
ante el Congreso respondió con evasivas o diciendo que le fallaba la
memoria, lo que suscitó pedidos tanto de republicanos como demócratas de que
abandone el cargo.
Los
demócratas incluso han amenazado con convocar a una voto de censura contra
Gonzales esta semana.
El
representante republicano Lamar Smith, el de mayor rango de su partido en
comisión de la cámara baja, destacó la ansiedad creada por la comparecencia
de Goodling pero indicó que hasta ahora no ha sido aportada pruebas alguna
de que los ceses fueran impropios o políticamente motivados.
"Esas
acusaciones carecen totalmente de fundamento", dijo Smith.
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