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Posible acuerdo en debate de inmigración en EEUU
WASHINGTON, junio 4, 2007.-
Los republicanos y demócratas que tratan aprobar un amplio proyecto de
reforma migratoria están considerando un trato que cambiaría un esquema de
legalización más difícil para los millones de indocumentados del país en
favor de un plan para los familiares de ciudadanos y residentes permanentes
de Estados Unidos.
El cambio,
tratado por los senadores y la Casa Blanca, neutralizaría las propuestas de
los lados más opuestos del espectro político, consideradas como posibles
cambios que darían por tierra con la propuesta bipartidista. Empleados del
Congreso hablaron sobre el plan bajo condición de no ser identificados, al
continuar el diálogo.
Este es
apenas uno de los varios elementos discutidos en las continuas negociaciones
para finalizar con el controvertido plan migratorio.
La
senadora Kay Bailey Hutchison, republicana por Texas, quiere que todos los
jefes de familia ilegales regresen a sus países de origen antes de obtener
su legalización, y no solamente los que buscan permisos de residencia, como
señala la iniciativa.
En tanto,
el senador demócrata Robert Menéndez propone que los cientos de miles de
personas que han solicitado el estatus legal permanente a inicios de este
año reciban las llamadas "tarjetas verdes" en base solamente a sus
relaciones familiares con residentes y ciudadanos, una preferencia que el
plan le quita a todas las personas en esa situación que presentaron su
solicitud luego de mayo del 2005.
Legisladores y empleados de la Casa Blanca han tratado de llegar a un
acuerdo para someter a votación ese aspecto de la medida, posiblemente el
martes, con la finalidad de que los principales dirigentes republicanos y
demócratas puedan reunir apoyo para la medida.
El llamado
"Grupo de los 12", los principales creadores del plan migratorio, se iban a
reunir el martes para hablar sobre el posible cambio y planear cómo conducir
otras revisiones de importancia al proyecto que podrían dar por tierra con
él. Este será el primer encuentro que sostengan desde que los legisladores
regresaron de un descanso de una semana, en el que la medida fue un tema de
gran interés para los electores.
La
iniciativa enfrentará de hecho esta semana sus mayores retos, entre ellos un
plan de los republicanos para limitar el número de indocumentados que
podrían obtener su legalización.
Funcionarios de ambos partidos esperan una votación a puerta cerradas de una
propuesta del senador John Cornyn para negarles el acceso a la legalización
a los indocumentados que se han negado a acatar órdenes de deportación en su
contra.
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