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Wolfowitz violó normas de Banco Mundial
WASHINGTON, mayo 14, 2007.-
El presidente del Banco Mundial violó las normas de la institución al
organizar un jugoso paquete de compensación salarial para su novia, una
situación que ha provocado una "crisis de liderazgo" en el organismo, señaló
un informe de un panel especial divulgado el lunes.
El panel
del banco recomendó que la junta de 24 miembros determine si Paul Wolfowitz
"será capaz de proporcionar el liderazgo" para asegurar que la organización
cumpla su misión de combatir la pobreza en todo el mundo.
También el
lunes, Wolfowitz consideró que el informe es "injusto e injustificado".
La junta
deberá decidir a fin de cuentas el destino de Wolfowitz. Sus miembros han
discutido varias opciones disciplinarias. Podrían despedirlo, pedirle la
renuncia, señalarle que carecen de confianza en su liderazgo o reprenderlo.
Los
integrantes se han mostrado inclinados hacia un voto de censura u otra
expresión en términos severos, que haga difícil _o incluso imposible_ que
Wolfowitz se mantenga en el cargo.
Wolfowitz
dijo que actuó de buena fe al organizar el paquete salarial de su novia. Ha
acusado a sus críticos de lanzar una "campaña difamatoria" en su contra.
El
funcionario tiene previsto comparecer ante la junta el martes. Los
procedimientos no son públicos. El martes o miércoles podría anunciarse una
decisión.
La
controversia que ha puesto en jaque el puesto de Wolfowitz involucra la
forma en que manejó en el 2005 un paquete de compensaciones salariales para
su novia, Shaha Riza, empleada del banco.
El panel
especial concluyó que la participación de Wolfowitz para definir los
detalles de ese paquete "excedió una recomendación informal" emitida por la
comisión de ética de la organización. Añadió que Wolfowitz "se involucró de
hecho en un conflicto de intereses".
En una
respuesta al informe, Wolfowitz dijo: "Es sumamente injusto e injustificable
el determinar ahora que yo entré en un conflicto de intereses porque confié
en la recomendación de la comisión ética tal como la entendí".
Wolfowitz
dijo también que no intentó ocultar a los funcionarios del banco los
detalles del paquete salarial.
"No lo
oculté ni lo guardé en un cajón secreto. Era un contrato del banco",
escribió Wolfowitz al panel.
Riza
trabajó para el banco antes de que Wolfowitz asumiera como presidente. Se le
transfirió al Departamento de Estado para evitar el conflicto de intereses,
pero permaneció en la nómina.
Su salario
aumentó de cerca de 133.000 dólares a 180.000. Con las alzas posteriores,
llegó incluso a 193.590 dólares.
El panel
concluyó que las alzas salariales recibidas por Riza "bajo la dirección de
Wolfowitz excedieron el margen" permitido por las reglas del banco.
Además, el
grupo especial opinó que la controversia "había tenido un efecto negativo
considerable en la reputación y la credibilidad" del banco, y generó "serias
dudas" sobre el control de la organización y la capacidad para cumplir su
misión.
El panel
planteó también los temores de que el escándalo afecte la capacidad del
banco para recaudar miles de millones de dólares de varios países, a fin de
proporcionar ayuda financiera a las naciones pobres.
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