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Cámara baja aprueba plazos para financiar guerra en Irak
WASHINGTON, mayo 11, 2007.-
La Cámara de Representantes aprobó el jueves por la noche un plan de plazos
para financiar las operaciones militares en Irak, desafiando la amenaza del
presidente George W. Bush de aplicar un segundo veto consecutivo en una
feroz lucha de voluntades en torno a la impopular guerra.
La
votación de 221-205 en la cámara baja de mayoría demócrata, efectuada en
gran medida de acuerdo a las líneas partidistas, envió la medida a una fría
recepción en el Senado, donde el líder demócrata Harry Reid está buscando
una solución negociada con la Casa Blanca y los republicanos sobre un
proyecto de ley de financiamiento.
Bajo
presión creciente de los republicanos, Bush también dio una señal de
flexibilidad, al indicar que aceptaría un proyecto de gastos que le
impondría pautas al gobierno iraquí.
"El tiempo
se acaba porque cuanto más esperamos, más presión ponemos sobre las fuerzas
armadas", dijo el presidente, quien anteriormente había insistido que quería
un proyecto de ley de financiación "limpio".
En las
últimas semanas, Bush y algunos legisladores han incrementado sus
expresiones de frustración ante el gobierno en Bagdad, y el viceprimer
ministro iraquí Barham Saleh pasó el día en una serie de reuniones con
algunos de los principales senadores para pedirles su paciencia.
En una
breve entrevista con The Associated Press, Saleh dijo que el propósito de
las reuniones era transmitir el "imperativo de obtener el éxito frente al
terrorismo y el extremismo" en Medio Oriente.
A pesar de
la capacidad de Bush de hacer valer sus vetos en el Congreso _la semana
pasada la cámara baja respaldó su rechazo al establecimiento de un
calendario para el retiro de tropas_, los demócratas convocaron el jueves a
votar sobre dos proyectos de ley distintos que representan un desafío a sus
políticas en la guerra.
"Los
demócratas no le van a dar un cheque en blanco al presidente para una guerra
interminable", dijo Nancy Pelosi, presidenta de la cámara baja.
La primera
medida habría requerido el retiro de las fuerzas de combate estadounidenses
de Irak en un plazo máximo de nueve meses. Fue derrotada por 255 sufragios a
favor y 171 en contra, con 59 demócratas que se unieron a casi todos los
republicanos en la oposición.
"Esta
guerra es una tragedia terrible y es hora de concluirla", dijo el
representante demócrata James McGovern, principal partidario del proyecto
para establecer un calendario de retiro de fuerzas en nueve meses. "Durante
cuatro largos y letales años, este gobierno y sus aliados en el Congreso han
estado totalmente equivocados acerca de Irak".
Los
republicanos argumentaron que un retiro sería desastroso.
"Este no
es el momento para dar una señal de retirada y rendirse. Cómo podría este
Congreso abandonar a nuestros hombres y mujeres en uniforme", afirmó el
representante republicano Jerry Lewis.
Algunas
horas después, la Cámara de Representantes aprobó con renuencia una
legislación que proporcionará fondos para la guerra en dos entregas. La
primera porción cubrirá los costos hasta el 1 de agosto; 42.800 millones de
dólares para adquirir equipo y entrenar a las fuerzas de seguridad iraquíes
y afganas.
Bajo el
proyecto de ley, se requeriría que el Congreso efectúe otra votación a
mediados de año para liberar 52.800 millones de dólares adicionales, dinero
necesario para cubrir los costos hasta que concluya el año fiscal el 30 de
septiembre.
"Rechazamos esa idea. No funcionará", declaró el presidente tras reunirse
con líderes militares en el Pentágono.
Funcionarios demócratas que hablaron en privado dijeron que Pelosi aceptó
permitir la votación sobre la medida del retiro de soldados con la esperanza
de que los integrantes del partido se unirían para respaldar el proyecto de
ley de financiamiento.
Sin
embargo, en un ambiente político cada vez más complejo, incluso se consideró
que esa medida ya habría muerto a su llegada al Senado, donde los demócratas
sólo cuentan con la mayoría por un estrecho margen y las normas le permiten
a los republicanos tener influencia para bloquear la legislación.
Hace
algunos días, el líder de la mayoría demócrata en la cámara alta, Harry Reid,
se reunió en privado con Josh Bolten, jefe de Gabinete de la Casa Blanca, y
con el líder republicano en el Senado Mitch McConnell, para dar inicio a
conversaciones con el fin de llegar a una solución negociada en un proyecto
de ley de financiamiento que el presidente esté dispuesto a firmar.
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