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Latino convicto de siete asesinatos en Chicago hace 14 años
CHICAGO, mayo 11, 2007.-
Un mecánico con ascendencia mexicana fue encontrado culpable el jueves de
los asesinatos a sangre fría de siete personas en un restaurante a las
afueras de Chicago hace 14 años durante un asalto que según las autoridades
tuvo un botín con menos de 2.000 dólares.
Juan Luna,
con parientes que son inmigrantes mexicanos, fue responsabilizado de los
siete asesinatos por el jurado después de deliberar unas ocho horas. Los
mismos jurados sesionarán el lunes para analizar la pena de muerte que
conllevaría el caso.
"Hoy
termina la espera agonizante", dijo la legisladora Jennifer Shilling de
Wisconsin, cuyos padres son dos de las víctimas del asesinato múltiple en el
restaurante Brown's Chicken & Pasta de la localidad pequeña de Palatine que
era de su propiedad. "Nosotros, como familia, podemos finalmente salir de
esta larga y conmovedora pesadilla".
Los
parientes de las víctimas comenzaron a sollozar poco antes de la lectura del
veredicto y el llanto se intensificó cuando fue finalmente pronunciado en la
corte.
En el caso
está implicado también James Degorski, amigo de Luna en la secundaria.
Degorski se declaró inocente de los asesinatos y será enjuiciado
posteriormente.
La
evidencia contra Luna incluye muestras de ADN recogidas en restos de un
plato de pollo la noche de la matanza y un video con una confesión del
acusado, un instalador de aparatos electrodomésticos que tiene 33 años de
edad.
La
defensoría legal consideró insuficiente la evidencia durante el proceso. En
los argumentos finales, dijo que el ADN podría no ser de Luna y que, en el
caso de que fuera, no demostraría que cometió los asesinatos.
Luna tenía
18 años cuando según los fiscales,
ingresó con Degorski al restaurante el 8 de enero de 1993 cuando estaba a
punto de cerrar, y fue perpetrada la matanza.
Los
cadáveres de los propietarios del local,
Richard y Lynn Ehlenfeldt,
y de cinco empleados fueron encontrados en dos frigoríficos.
Luna fue
detenido hace casi cinco años y ahora está casado y es padre de un niño. En
declaraciones difundidas por medios de comunicación, Luna ha asegurado que
fue golpeado por policías para que reconociera su culpabilidad. Según el
acusado, los policías lo amenazaron también con deportar a su familia a
México.
Los
jurados debieron examinar las evidencias que incluían escenas y
descripciones horrendas de la forma sistemática en que las víctimas fueron
ejecutadas.
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