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Inmigrantes toman las calles para presionar al Congreso EEUU
LOS
ANGELES, mayo 1, 2007.-
De California a Nueva York y de Phoenix a Detroit, miles de activistas
participaron el martes en marchas y concentraciones a fin de defender los
derechos de los inmigrantes, exactamente un año después de que un millón de
manifestantes mostraron su influencia sobre la economía al unirse a un
boicot nacional.
Los
manifestantes exigen una vía para que unos 12 millones de inmigrantes
indocumentados adquieran la ciudadanía, y esperan que las marchas presionen
al Congreso a fin de que actúe, antes de que las próximas elecciones
presidenciales del 2008 acaparen toda la atención política.
En Los
Angeles, donde se concentraron unas 25.000 personas, por la noche varias
fueron detenidas y acusadas de arrojar piedras y botellas a la policía, dijo
el agente Mike López. La policía disparó balas de caucho y usó sus bastones
para obligar a los manifestantes a subir a la acera. No se supo en principio
si había heridos.
En
Milwaukee, una multitud que se extendió casi dos kilómetros (más de una
milla) coreó consignas a favor de los inmigrantes y luego escuchó un
discurso del hermano de César Chávez, el difunto dirigente y organizador de
los trabajadores agrarios.
Ricardo
Chávez dijo que la lucha por los derechos sociales continúa: "La gente sigue
sufriendo los mismos abusos. Los trabajadores agrarios tienen que
organizarse".
En
Chicago, los manifestantes portaban banderas y carteles como uno que decía:
"Juntos podemos lograrlo todo".
Thomas
Rodriguez, residente de Aurora, asistió al Parque Unión donde vestía una
camiseta que decía "Somos trabajadores. No somos delincuentes".
Rodríguez,
de 38 años, no tiene estatus legal desde que llegó a Estados Unidos
procedente de México en 1989 y trabaja en un restaurante de comida japonesa
en Chicago.
"Las
redadas recientes me preocupan. Tememos las deportaciones, pues están
dejando a muchos jóvenes sin padres", agregó.
A pesar de
la menor participación este año comparado con el anterior, los organizadores
dicen que los inmigrantes consideran urgente el evitar que el tema de una
reforma de inmigración quede relegado a un segundo plano ante los comicios
presidenciales del 2008.
"Si no
actuamos, tanto los demócratas como los republicanos podrán volver a asumir
una postura cómoda y no harán nada", dijo Angélica Salas, directora de la
Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes en Los Angeles. "Ellos
no tendrán el valor de resolver una situación relevante para millones de
personas.
Un millar
de personas salieron a la calle Lake en el sur de Minneapolis y marcharon al
parque Powderhorn, en actos convocados para después de las horas laborables.
En Miami,
el presidente del Partido Demócrata, Howard Dean canceló un discurso que
pensaba pronunciar en la manifestación y se reunió en privado con los
organizadores.
En la
capital estadounidense, unos 400 miembros de grupos asiáticos de todo el
país buscarían cabildear con los legisladores.
Los
organizadores de las marchas en Chicago tuvieron problemas luego que la
policía decidió cambiar el lunes la sede de la concentración, de la Plaza
Daley, en el corazón de la ciudad, al Parque Grant. La policía señaló que la
plaza era muy pequeña para albergar a los manifestantes esperados, más de
7.000.
"Ellos
anunciaron la decisión primero y luego nos llamaron para consultarnos", dijo
Jorge Mújica, portavoz del Movimiento 10 de Marzo en la ciudad. "Es
absurdo".
En Nueva
York, grupos de inmigrantes y sus simpatizantes marcharon por la ciudad,
donde hicieron llamados para adoptar una reforma a la política de
inmigración y a poner fin a algunas prácticas como las redadas masivas y las
deportaciones.
Pese a que
cientos de personas salieron a las calles portando banderas y carteles, no
se acercó a las miles de personas que bloquearon manzana tras manzana de la
ciudad en la manifestación del año pasado.
En el
Parque de Washington Square fue mostrada una pintura de un árbol, que
simbolizaba la familia estadounidense y el papel crucial que han tenido los
inmigrantes en la historia de Estados Unidos, así como la separación de las
familias de inmigrantes por las duras leyes migratorias.
Las
personas que participaron en la manifestación pegaron hojas de árbol hechas
de papel con los nombres de sus familiares al árbol.
En el
suroeste de Detroit, centenares de personas vestidas con los colores de la
bandera estadounidense y portando banderas de ese país asistieron a la
marcha.
"La
mayoría de la gente indocumentada viene por su necesidad de sobrevivir. Para
ellos, es su única opción", señaló Rosendo Delgado, del grupo Latinos United,
una de las organizaciones organizadoras de la manifestación.
En
Phoenix, un grupo de mariachis interpretaba su música mientras los
manifestantes marchaban hacia el Capitolio estatal.
"Queremos
una reforma justa", indicó Mayela Ruiz, otra inmigrante ilegal, quien indicó
que "he vivido aquí por 15 años, he trabajado duro, he pagado mis impuestos,
no he tenido dificultades con la ley y tengo temor de salir de mi casa.
Quiero una ley que me permita trabajar y vivir en libertad, pero no como
esclava",agregó.
En tanto,
un grupo de personas opuestas a la manifestación que se apostaron en la
calle de enfrente del Capitolio entraron en una competencia de gritos con
algunos de los manifestantes.
"Quiero
que los deporten", señaló el residente de Phoenix, George Propheter, quien
llevaba una pancarta opuesta a los manifestantes.
"He vivido
en la ciudad desde hace 40 años, y la han destruido completamente", afirmó.
No se
programaron manifestaciones en Atlanta, donde unos 50.000 manifestantes
marcharon el año pasado, debido a que muchos inmigrantes temían redadas y
debido a una nueva ley estatal que deberá entrar en vigencia en julio.
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