|
Anuncian tregua palestina tras renuncia de ministro del Interior
CIUDAD
GAZA, mayo 14, 2007.-
El ministro del Interior palestino Hani Kawasmeh
renunció el lunes, tras acusar a los líderes de entorpecer sus esfuerzos
para frenar una ola de violencia que ha llevado al gobierno palestino al
borde del colapso.
Los
pobladores locales, presas del pánico luego de dos días de intensos
combates, se refugiaron en sus casas, dejando las calles virtualmente
desiertas mientras fuerzas de seguridad rivales tomaban posiciones en los
tejados y cientos de hombres con pasamontañas ponían retenes en los caminos.
Luego de
un encuentro nocturno entre facciones rivales, convocado por el primer
ministro Ismail Haniye, el vocero gubernamental Ghazi Hamad anunció que se
había llegado a una tregua. Sin embargo, la noche anterior se rompió un
acuerdo similar, horas después de haber sido negociado.
Con al
menos ocho muertos y unos 70 heridos en combates el domingo y el lunes, el
ministro Kawasme presentó su renuncia y acusó a líderes de ambos grupos en
el gobierno de interferir en sus esfuerzos para frenar la violencia.
Después de
que el movimiento Fatá y el grupo radical islámico Hamas formaron un
gobierno de unidad en marzo, luego de meses de combates internos, llegaron a
un acuerdo para nombrar al funcionario civil de carrera para que ocupara el
puesto de ministro del Interior. Su renuncia representa un nuevo golpe para
la frágil alianza.
Los
residentes de Gaza han encontrado que la nueva ola de violencia es peor que
la anterior, al señalar que indicaba el fracaso del acuerdo entre Hamas y
Fatá para compartir el poder.
"Ahora
están continuando desde donde se habían quedado anteriormente", dijo Jamal
Abu Shabaan, de 21 años, quien vio un enfrentamiento el domingo ante su
mueblería. "Si se lanzan al cuello del otro, ya no lo van a soltar".
Abu
Shabaan indicó que durante ronda de violencia anterior decidió emigrar a
Arabia Saudí, cosa que espera llevar a cabo en los próximos días.
En tanto,
las universidades continúan cerradas y muchos padres preocupados mantienen a
sus hijos en casa.
Los
combates palestinos, combinados con una crisis en el gobierno de Israel que
amenaza la permanencia en el cargo del primer ministro Ehud Olmert, afectan
los intentos por reactivar el proceso de paz palestino-israelí tras siete
años de conflicto.
A pesar de
ello, Olmert planea reunirse el martes con el rey Abdulá II de Jordania,
para estudiar los mecanismos que permitirían implementar una iniciativa de
paz de la Liga Arabe, que le ofrecería a Israel una normalización en las
relaciones a cambio de la retirada de sus territorios ocupados.
En medio
del conflicto interno palestino se encuentra una disputa sobre quién detenta
el control de las fuerzas de seguridad. Una mayoría de los 80.000 policías
en Cisjordania y Gaza son leales al presidente moderado Mahmud Abbas,
dirigente de Fatá, mientras que Hamas creo su propia milicia de 6.000
elementos el año pasado.
Al formar
la coalición, Hamas y Fatá no aclararon el problema del control de
seguridad, limitándose a acordar la designación de Kawasme como ministro del
Interior, supuestamente a cargo de todas las fuerzas del orden, aunque no se
esperaba que tuviera la autoridad de integrar las unidades rivales bajo un
solo comando.
Kawasme ya
había ofrecido su cargo hace dos semanas en protesta por el deterioro de la
seguridad en Gaza. Pero Haniye trató de persuadir a Kawasme para que
permaneciera en el puesto.
|