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Disturbios en Alemania y Turquía marcan el 1 de Mayo
BERLIN,
mayo 1, 2007.-
Los trabajadores en distintas partes del mundo expresaron sus demandas
laborales con marchas para conmemorar el 1 de Mayo, las que fueron alteradas
por disturbios en Alemania y Turquía.
Desde
hechos violentos protagonizados por jóvenes de izquierda y neonazis en
Alemania, hasta protestas en medio de la turbulencia política en Turquía o
discursos en plena campaña proselitista en Francia, el 1 de Mayo fue ocasión
no sólo para recordar los derechos de los trabajadores, sino también para
que se manifestaran diferencias ideológicas en varios países.
Más de 300
manifestantes de izquierda incendiaron las vías de un tren y causaron
destrozos en tranvías y autobuses de la ciudad occidental alemana de
Dortmund, luego de una protesta contra el extremismo de derecha, al que
consideran fuera de control, informó la policía.
Algunas
vías quedaron tan dañadas que debió interrumpirse el servicio de trenes.
"Varias
personas fueron detenidas, pero no podemos decir cuántas por ahora", dijo el
portavoz policial Wolfgang Wieland.
En Berlín,
las manifestaciones pacíficas se tornaron violentas al caer la noche.
Manifestantes en el barrio de Kreuzberg lanzaron botellas, piedras y fuegos
artificiales contra la policía e incendiaron depósitos de basura. La policía
dijo que había detenido a varias personas, sin precisar cuántas. Más de
5.000 policías fueron destacados en la capital alemana para la noche del
martes.
Estos
fueron apenas algunos de los varios brotes de violencia en Alemania durante
la jornada. En la población oriental de Erfurt, varios manifestantes
resultaron heridos durante una protesta de grupos derechistas, informó la
policía.
En
Turquía, la policía antimotines cargó contra una multitud de manifestantes
que conmemoraba el 30mo aniversario de una protesta del 1 de mayo de 1977,
cuando sujetos no identificados abrieron fuego contra los participantes, en
un hecho que dejó 34 muertos. La policía en la Plaza Taksim de Estambul
lanzó gases lacrimógenos y golpeó a varios manifestantes. Unas 580 personas
fueron detenidas, dijo el gobernador Moamer Guler.
Las
protestas se realizaron en medio de la creciente tensión política en
Turquía, donde la oposición laica presiona al gobierno del partido islámico
para que adelante las elecciones generales. Dos días antes, cientos de miles
de manifestantes laicos protestaron contra un gobierno que, temen, acercará
al país hacia un régimen islámico.
El máximo
tribunal de Turquía le dio la razón a la oposición y anuló el martes una
votación parlamentaria para elegir al presidente, en la que el candidato del
gobernante partido islámico lucía como ganador.
En Rusia,
cientos de miles de manifestantes tomaron las calles, durante una
conmemoración que tenía gran importancia en la era soviética y que todavía
es observada con concentraciones en varias ciudades.
En Moscú,
distintas marchas fueron realizadas por los simpatizantes del presidente
Vladimir Putin, sus opositores liberales, los comunistas que agitaron
banderas rojas y los ultranacionalistas.
La mayor
de las concentraciones fue estimada por la policía en 20.000 personas, y
parecía ser una marcha y manifestación organizada por el progubernamental
partido Rusia Unida y el sindicato reconocido por el Kremlin, lo cual señala
su poder sobre la vida política y social del país.
Para los
franceses, el 1 de Mayo pasó a un segundo plano, en la recta final de la
campaña para la segunda vuelta de los comicios presidenciales del domingo.
Durante
una concentración por el Día Internacional de los Trabajadores, el líder
derechista Jean Marie Le Pen instó a sus simpatizantes a abstenerse de votar
en la segunda vuelta, en la que se enfrentarán el conservador Nicolas
Sarkozy y la socialista Segolene Royal. Le Pen quedó en cuarto lugar en la
primera vuelta.
Royal
encabezó un acto en un estadio de París, ante más de 40.000 asistentes.
En China,
el líder del Partido Comunista Hu Jintao se reunió con agricultores,
policías y un trabajador "ejemplar" en la provincia central de Henan. Pero
en un indicio del alejamiento de la ortodoxia revolucionaria, el trabajador
no era un obrero, sino un prominente ingeniero en un conglomerado
industrial.
En el
territorio chino de Macao, la policía hizo disparos al aire para dispersar
una protesta contra la corrupción y la inmigración de trabajadores ilegales
de China continental, con la participación de más de 2.000 personas.
En Seúl,
unas 7.000 personas se reunieron en un distrito universitario, portando
banderas y gritando lemas contra las políticas del presidente Roh Moo-hyun,
criticado por firmar un tratado de libre comercio con Estados Unidos.
En
Filipinas, la policía antimotines, en estado de alerta, bloqueó el paso de
miles de manifestantes que trataban de marchar hacia la residencia de la
presidenta Gloria Macapagal para demandar mejores salarios y su renuncia al
puesto.
En tanto,
en Zimbabue, el gobierno anunció un incremento del 680% en el precio del
maíz, mientras la nación enfrenta una crisis económica cada vez más grave.
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