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Rusos dan último adiós a violonchelista Rostropovich
MOSCU,
abril 29, 2007.-
Cientos de rusos acudieron el domingo a los funerales del célebre
violonchelista y director Mstislav Rostropovich, quien ganó fama mundial por
sus actuaciones magistrales y por su valor para defender los derechos
humanos.
Rostropovich, quien luchó por los derechos de los disidentes en la era
soviética y ejecutó triunfal las suites de Bach ante las ruinas del Muro de
Berlín, falleció el viernes. Tenía 80 años.
El músico
sufría un cáncer intestinal.
Con
lágrimas en los ojos, los dolientes llegaron a la Catedral de Cristo
Salvador en las márgenes del Río Moskvá. Un grupo de sacerdotes ortodoxos,
con túnicas rojas, cantó plegarias fúnebres y quemó incienso.
Los
asistentes encendieron velas y colocaron flores cerca del féretro del
músico, cubierto con una tela blanca que llevaba bordada una cruz.
Vestida de
negro, la viuda de Rostropovich, Galina Vishnevskaya, soprano de la Opera
del Bolshoi, permaneció sentada junto al ataúd, con otros miembros de la
familia.
El
fallecimiento de Rostropovich ocurrió poco después del deceso de otra figura
prominente en la historia reciente del país, el primer líder de la Rusia
postsoviética, Boris Yeltsin, cuya misa funeraria se ofició en la misma
catedral.
Después de
la ceremonia, Rostropovich será sepultado en el Cementerio de Novodevichy,
donde se ubican las tumbas de sus maestros Dmitry Shostakovich y Sergei
Prokofiev. Yeltsin fue también enterrado ahí.
Entre los
asistentes al funeral de Rostropovich figuró Naina, la viuda de Yeltsin;
Natalya, esposa del escritor disidente Alexander Solyenitsyn; la reina Sofía
de España; la primera dama francesa Bernadette Chirac; el presidente de
Azerbaiyán, Ilham Aliev, y su esposa.
El
presidente ruso Vladimir Putin, quien consideró que el fallecimiento del
músico fue "una pérdida tremenda para la cultura" de su país, rindió un
homenaje durante una ceremonia civil realizada el sábado en el Conservatorio
de Moscú, donde Rostropovich estudió y tocó.
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