|
La reforma de la
seguridad social
Hacia un país de trabajadores capitalistas
Por Juan Orrego
El 2 de febrero
el Presidente George Bush anuncio en su Mensaje a la Nación, la necesidad de ir
progresivamente hacia un sistema privado de pensiones o fondos de pensiones
privados o administración de fondos de pensión.
Ahora
Estados Unidos
tiene la oportunidad de convertirse en la economía más importante del mundo que
permita a sus trabajadores canalizar una fracción de sus impuestos provisionales
a una cuenta individual. La Seguridad Social, el sistema de pensiones
gubernamental de los EE.UU. (el programa gubernamental más grande del mundo) ha
impedido que el trabajador común posea ahorros para su jubilación, y ha
politizado las decisiones que les corresponden tomar a los individuos en lugar
de los políticos. Aun cuando el 40% de los norteamericanos tiene algún sistema
privado de jubilación, otro 60% no lo posee. Sin embargo, aún están obligados a
poner un octavo de sus salarios (12.4%) en el sistema gubernamental de seguridad
social, lo cual no les da a ellos propiedad, beneficios del mercado, o
seguridad.
La reforma a la
previsión social constituye la siguiente gran reforma liberal, fácilmente un
cambio tan significativo como la privatización de las empresas de propiedad del
estado --también calificada en su tiempo como una utopía. En materia de
pensiones, América Latina ha abierto el camino. Que el mundo lo siga...
Entendamos que el
Sistema Privado de Pensiones es un régimen de capitalización individual, donde
los aportes que realiza el trabajador se registran en su cuenta personal
denominada Cuenta Individual de Capitalización (CIC), la misma que se incrementa
mes a mes con los nuevos aportes y la rentabilidad generada por las inversiones
del fondo acumulado.
Este sistema
previsional se sustenta tanto en la libertad y responsabilidad individual, como
en la solidaridad de la sociedad para con los más necesitados, siendo sus
características principales: libertad de elección, la participación activa del
trabajador, la transparencia en la información, la libre competencia y la
fiscalización.
Por eso, el
gobierno de G. Bush en los EE.UU. debiera privatizar el sistema gubernamental de
su programa de pensiones debido a seis razones principales.
1. Porque los
trabajadores tienen el derecho moral a escoger un sistema de jubilación que les
dé libertad, opciones y dignidad. Los argumentos morales a favor de la
privatización de la seguridad social son más importantes que los económicos.
2. Porque los
trabajadores pueden obtener una mejor tasa de retorno en sus ahorros de
pensiones. En una cuenta privada, invirtiendo conservadoramente 70% del
portafolio en bonos y 30% en acciones, y de acuerdo a las tasas de retorno
históricas, un trabajador de 20 años de edad puede esperar ganar 6% por año,
comparado con el 1% bajo la Seguridad Social actual.
3. Porque es
más justo. La Seguridad Social es generalmente considerada un programa
progresista del gobierno. Sin embargo, dado que los pobres tienden a comenzar a
trabajar más temprano en sus vidas y tienen una expectativa de vida más corta
que los que están en mejores condiciones, el sistema es realmente regresivo para
ciertas categorías de trabajadores y puede no ser progresista de ninguna manera.
Bajo un sistema
de cuentas individuales, los trabajadores pobres acumularían ahorros en sus
cuentas y, por lo tanto, tendrían la oportunidad de aprovechar los beneficios
que otorga el mercado a los propietarios de la riqueza, previniendo el reciente
incremento de la denominada "brecha de la riqueza", un resultado que no
sorprende dado que la mayoría de los trabajadores son forzados a colocar todos
sus ahorros en un programa que les da 1 ó 2% de tasa de retorno.
4. Porque los
ancianos debieran tener la seguridad que proviene de poseer derechos de
propiedad sobre sus beneficios. Un sistema de cuentas privadas da a los
jubilados derechos de propiedad claramente definidos sobre sus beneficios. Los
ancianos pueden programar retiros de dinero de sus cuentas, dejando recursos a
sus dependientes si ellos mueren antes de su expectativa de vida, o utilizan sus
ahorros para comprar anualidades indexadas de una compañía de seguros.
Contrariamente, el Sistema de Seguridad Social no provee de tales derechos sobre
el dinero que los trabajadores están forzados a pagar por su retiro como lo
determinó la Corte Suprema en 1980 en Flemmings vs. Nestor.
5. Porque
existen enormes ganancias económicas al privatizar la Seguridad Social. El
sistema público de pensiones impacta negativamente los mercados de trabajo y
ahorros debido a que los fondos se gastan inmediatamente en lugar de
invertirlos, y las contribuciones provenientes de los roles de pago representan
un impuesto al trabajador contratado.
6. Porque la
privatización de la Seguridad Social terminará con la división entre los
capitalistas y los trabajadores, convirtiendo a los Estados Unidos en un país de
trabajadores capitalistas, con los consiguientes cambios en la dinámica política
del país. Bien podría representar un cambio de paradigma en las relaciones de la
gente hacia el libre mercado y un golpe masivo contra la carga que significa el
estado benefactor.
Ahora bien la
tarea de la administración de Bush es de
difundir los
beneficios de la cultura previsional o mejor dicho del Sistema Privado de
Pensiones (SPP) y entre los porque es el de elevar la calidad de vida de los
ciudadanos norteamericanos, porque al consolidarse este sistema de
administración previsional se asegura el pago de pensiones dignas y que
contribuirá con el desarrollo de la economía nacional.
Por eso, los tecnócratas del gobierno republicano deben:
-
Desarrollar
campañas de de comunicación para fomentar la cultura previsional y difundir
los beneficios del SPP.
-
Diseñar y
ejecutar proyectos que complementen la labor previsional del SPP y contribuyan
a mejorar la calidad de vida de los jóvenes trabajadores norteamericanos.
-
Buscar sinergias
operativas entre los sistemas privados de pensiones o fondos de inversión
privados, tal que sea posible brindar un mejor servicio a un menor costo.
-
Mantener
relaciones con instituciones análogas de otros países que favorezcan al
enriquecimiento del Sistema Privado de Pensiones.
Por
ultimo aun que no soy republicano ni mucho menos me simpatiza el actual
gobernante, no se puede ser mezquino y señalar que este esfuerzo y decisión de
Bush de tomar el problema por las astas con referente
a su política de seguridad social, tiende a prestar más atención a la función de
prevenir la pobreza, y de proteger el consumo a través del ahorro provisional
obligatorio en los nuevos y futuros trabajadores de esta nación.
|