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Año 6.1- Edición Digital Nº 58

 

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Los enigmas de la arqueología moderna

Por Juan Orrego Sevilla

“El fin de la ciencia es la búsqueda de la verdad, pero piense algo muy importante los principios  de la ciencia, acaban donde empiezan los intereses de los que tienen el poder”. 

Newark. NJ.- Se afirmado que la historia, tal como nos la han enseñado, es apenas una caricatura borrosa y deformada de la realidad que siempre fue escamoteada deliberadamente.

Por ese camino, la historia que creemos cierta y hasta objetiva no suele ser otra que un cúmulo de arreglos, de razones defendidas con ejemplos cuidadosamente escogidos entre aquellos que quieren demostrar y defender la actitud  vital de los que se alzaron con el poder durante estos mas de 5,000 años que tiene  registro la especie humano en este planeta, tratando así de transformarla en razón indiscutida.

El advenimiento de la Arqueología como ciencia oficial  hace dos siglos trabajo mil cosas nuevas, miles de de cosas nuevas, debido a la dedicación  minuciosa, objetiva y real de los hechos que se ejecutaron en un espacio-tiempo histórico de este planeta, develando los artificios que estuvieron camuflados en la historia oficial hasta ese momento por eso amigo lector alguna vez ha visto en algún museo algo que no corresponda a la época que lo están mostrando?

Por eso, y gracias a nuestra amiga la Lic. Beatriz Ontaneda Portal, periodista, investigadora y escritora peruana manifiesta que existen muchas rarezas en todo en el mundo y me detallo algunas de ellas y que las trasmito a Uds. Para que se cuestiones  y cuestiones la historia oficial por es tiempo de busquemos nuestras raíces y le demos una razón a nuestra existencia en este mundo.

Las cosas raras de la arqueología moderna proliferan en todas partes del mundo, los científicos, los investigadores dan muchas teorías en los círculos cerrados  por lo que estos objetos raros deben ser guardados bajo siete llaves para que el inquieto y frágil ser humano no objetívese o distorsione lo que ve y no puede entender, entonces así, no puede cuestionar las historia oficial. Huelga decir, en México se han encontrado unas cerámicas pre-hispánicas, que tienen ruedas. ¿Que cosa? Pero eso no es nada. Se ha hallado un martillo más viejo que el primer mono sapiens que pobló este planeta. Cuando los pobres hombres mono luchaban por recién bajar de los árboles, resulta que ya existía este martillo que no se sabe de donde rayos salio, pero que nos esta hablando de una civilización mil veces mas avanzada que la de este momento. Y hay más. En Texas se encontró un documento en piedra que narra como unos indios mataron a unos vikingos, en una época cuando Colon no existía. Las mentes estrechas lo tratan de ridiculizar. Dicen que es un fraude. Claro, si no saben que decir.

Pero no queda ahí. Hay una procesión de objetos o piezas  arqueológicos descubiertas en el ayer y en el presente raro e inexplicable. En UTA, hay unas huellas tan antiguas que con solo pensarlo da escalofríos. En Bagdad hay una pila eléctrica, dos siglos más vieja que la que construyera Volta y Galvani. En Turquía hay unos mapas muy antiguos donde esta dibujado América. En la India hay una columna que debería estar  oxidada totalmente por el tiempo, y no lo esta. En Belice hay un cráneo de cristal, tan perfecto que no se puede creer que exista. Los científicos con toda su paciencia no lo pueden reproducir.

Se descubrió que dentro de una cuidad maya, este cráneo estaba el un altar. En Atenas hay unas pinturas rupestres que se mueven con la luz del sol. En Finlandia hay un sistema de engranajes muy complejo con cuatro siglos de adelanto al descubrimiento oficial. En Ninive han encontrado lentes ópticos 19 siglos antes que los inventaran en Occidente.

En la pirámide de Sakara hay un dibujo de un profesor enseñando que la tierra era redonda. Lo corrobora el jeroglífico que lo acompaña. Por otro lado, los MOAIS de la isla de Pascua pesan 80 toneladas cada uno. Thor Hederdahl ha probado que se pueden cargar entre cientos de hombres. Perfecto. ¿Pero y los dólmenes? Cada uno pesa 200 toneladas. Y peor aun, ¿las ruinas de Baalbek en Líbano? Cada piedra pesa mil toneladas. ¿Como fueron cargada esas piedrecillas? Y podríamos continuar.

¿En el Perú? Huacos de chinos, negros, hombres con barbas, caucásicos y mediterráneos. No se supone ¿que sólo había indios cobrizos en el Perú? ¿De donde copiaron esas morfologías étnicas tan diferentes? ¿Se le ocurrió de pronto en un rapto de imaginación? No es lógico. Y que me dices de las líneas de Nazca. Cual fue su objetivo real, la ciencia aun no responde. Asimismo, ¿que opina de las trepanaciones craneanas de los Paracas del Perú? Hasta ahora no se pueden igualar. Y de la corona de Chongo yapé en Sipan ¿qué es 100 % puro? La tecnología actual con todos sus rutilantes adelantos no puede reproducir esa pureza. Llega solo al 90.9%. Los antiguos peruanos si lo habían logrado.

Como silencio absoluto. Nadie lo sabe. Me creería si le digo que los primeros peruanos sabían fabricar el oro. El famoso oro de los alquimistas. ¿Fantasías? ¿Lindas e infructuosas fantasías? ¿Piedras labradas que muestran al hombre conviviendo con los dinosaurios, o haciendo transplantes de órganos? ¿Fraude?

La ignorancia es soberbia. Aquello que nos enseñaron en el colegio y la universidad, señalo que no tienen carácter de absoluto a la luz de los nuevos descubrimientos que cada día hace el hombre en busca de su pasado. Puede que usted los rechace por un cuestionamiento a la verdad. Concretamente en el área arqueológica, los científicos (aquellos reacios al cambio) están viendo las cosas color de hormiga, pues esta apareciendo a avalancha de descubrimientos insólitos que dinamitan las concepciones actuales de la historia.

Dichas teorías, cual castillo de naipes, se vendrían abajo, si no son seriamente replanteadas tomando en cuenta a los nuevos objetos que no entendemos aun si razón de estar donde estuvieron al ser descubiertos. Son objetos fuera de contexto, es decir, piezas y técnicas que se supone no deberían estar allí donde se han encontrado, pero están, tercas, mostrándonos en forma inquietante y silenciosa, otra forma de ver la ciencia.

Pero claro, se los rechaza de antemano, juzgándolos de fraude. Me hace recordar "Alicia en el país de las maravillas" cuando la reina se dispone a enjuiciar a Alicia y ordena: "comenzamos con la sentencia y luego procedamos con el juicio". Así es. Los prejuicios están a la orden del DIA. Una cosa no puede ser cuando no quiere que sea.

Causas y efectos, incluso fuera de los límites de que aceptamos como lógico o casi racional, se suceden, se combinan y se enlazan en mosaicos insospechados que añaden un nuevo sentido a los sucesos y hasta las creencias. Por eso estas piezas arqueológicas nos dan un nuevo sentido, tan absurdo o tan evidente pero que busca dar una coherencia a nuestra realidad oculta que tiene grandes acontecimientos y  los cuales mueven y han movido a la humanidad. Esto hechos nos colocan en la necesidad, urgente de romper definitivamente con los condicionamientos impuestos y de replantearnos la posibilidad de ser nosotros mismos quienes juzguemos y decidamos sobre nuestro pasado y ante todo, sobre este presente que estamos viviendo y que ha comenzado ya a prepararnos el futuro.

Amigo lector, es tiempo que estemos abiertos a cuanto suceda en el mundo y en nuestro entorno inmediato. Y entendamos que, en muchos casos los nuevos descubrimientos de la arqueología esconde una respuesta que nos pone mas aun sobre la pista de tantas cuestiones cruciales como asaltan nuestra mente y sobre los determinados focos del poder han tratado – con éxito – de extender una espesa cortina de ignorancia y desconocimiento. Huelga decir, que es tiempo de abrir la puerta para que pisemos sin miedos las losas de un secreto de siglos, del secreto por excelencia de esa que llamamos la Civilización Occidental.

Fuente: Lic. Beatriz Ontaneda Portal, investigadora, periodista peruana de la Revista SOMOS del Diario El Comercio y del Diario Oficial El Peruano.

 

Juan Orrego Sevilla

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