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Enigmas que salen a la luz
Por Juan Orrego
Sevilla
Segunda Parte
“El fin de la ciencia es la
búsqueda de la verdad, pero piense algo muy importante los
principios de la ciencia, acaban donde empiezan los intereses de los
que tienen el poder”.
Newark. NJ.- ¿Sabe lo que nos
gritan calladamente los objetos y piezas arqueológicas? Pues se lo
diré: dejan entrever la posibilidad de que en el pasado remoto, la
evolución del hombre no haya seguido solo una línea de progreso
ascendente, sino que también hubiese sufrido retrocesos como
consecuencia de factores desconocidos. Si hablamos de rollos, el
rollo de la ciencia oficial es bastante triste, ¿y saben que? , ella
lo sabe, por eso oculta esas cosas raras de los descubrimientos
arqueológicos. ¿Le parece cosa de locos? Es mejor ser cautos. La
investigadora, Rose Marie Paz Wells, nos describe algunos de estas
piezas arqueológicas de museo:
· EL MARTILLO
QUE TODO LO ROMPE. El hallazgo de su descubrimiento
ocurrió en 1934 en Texas. La familia Han se acercó inocentemente a
un desprendimiento reciente de pared rocosa. Cual seria su asombro
al contemplar, semi enterrada en la piedra, la cabeza de un
viejo martillo de hierro con su gastado mango partido. No sabían que
estaban frente al objeto más peligroso y buscado por la arqueología
moderna. Al proceso de petrificación del mango de madera se le
atribuye 70 millones de años, mientras que al surgimiento del primer
sub hombre sobre la tierra (Australopitecos primitivo) según la
ciencia oficial data de apenas 2 millones de anitos. Así que ya sabe
lo que rompe ese martillo.
· UNA NOTICIA
DE PIEDRA DURA. Todo parece indicar que Europa ya conocía
la existencia de América mucho antes que Colon. En 1898, Olof Ohman,
un grangero sueco encontró en las tierras de Minnesota – Estados
Unidos, una piedra labrada con caracteres rúnicos que describía la
matanza de unos escandinavos en manos de indios americanos. Resulta
ser una suerte de crónica con una antigüedad de 1500 años. Se le
llamó el caso de la piedra de Kensington. Fue considerada un fiasco.
Hoy permanece en un modesto museo de Alejandría custodiada
militarmente hasta los dientes por la Cámara Local de Comercio de
los Estados Unidos. ¿Porque tantas medidas de seguridad para un
simple fraude?
· JUGUETES
INOCENTES. En 1940, en Veracruz, México, en un área de
asentamiento que data del siglo I de nuestra era, unos arqueólogos
desenterraron unas figurillas de animales moldeados en arcilla,
pertenecientes a la cultura Cocle. En estas ceramicas estaban
dotadas con ruedas capaces de moverse. Se han querido identificar
como juguetes. Sea lo que sea, esas cosas tienen ruedas. Lo que
apuñala la idea general de que los primeros americanos no conocieron
la rueda.
· UNA PILA
ELECTRICA EN BAGDAD. Se encontraba arrinconada en el
museo de Bagdad una cajita dizque de cosméticos, cuando el ingeniero
alemán Wilhelm koning, en el 1936 se topó con ella. Era una pequeña
vasija de arcilla dotada de una tapa de asfalto y atravesada por un
tubo de cobre que albergaba una varilla de hierro corrida por el
ácido. Koning se dio cuenta al toque que estaba frente a una
rudimentaria pila eléctrica. El egiptólogo alemán Ame Eggebrecht
hizo una replica en base al original, usando como liquido alcalino,
zumo de uvas. Sumergió una estatuilla de plata en la solución que
produce electricidad y fue capaz! Oh maravilla! , de encender la
estatuilla por casi dos horas. Eggsbrecht saltaba en un pie por el
éxito de su experimento, pues probaba el uso de la pila eléctrica en
Oriente, 1800 años antes que Volta y Galvani, pero la comunidad
científica se hizo la vista gorda. Ahora sigue en el museo,
catalogada entre murmullos como la Caja de Pandora.
· UNA COLUMNA
PARA LA ETERNIDAD. En el patio del templo de Qutbminar,
en Delhi, se levanta un pilar de hierro fundido que mide 7 metros de
altura y pesa 7 toneladas. Es el famoso pilar de Asoka, erigido por
el emperador Kandrayupa III, que reino entre el 830 y el 413 d.c.
Ergo, el pilar tiene unos 1500 años, su peculiaridad consiste en que
a pesar de los siglos no hay ni microscópicamente, vestigos de
derrumbe. Como se sabe, el hierro se oxida con suma facilidad. En
Bonn, Alemania, hay una similar, que las crónicas del siglo XIV ya
la mencionaban.
· UNA HUELLA NO
TAN FLOJA. Se han descubierto muchas huellas
prehistóricas por todas partes del planeta, que le hacen "touche" a
la arqueología dogmática. La ciencia ya no sabe que inventar para
tapar la presencia de estos hechos. A tal punto que a grandes
huellas con sandalias encontradas en estratos de 3 millones de años
a.c. en Nevada: dicen los científicos que pertenecen a un perezoso
gigante.
El hecho es que no ha debido ser tan
perezoso, para haberse dado el trabajo de fabricar sandalias. Pero
la huella petrificada de pie humano más antigua -señala Paz Wells,
fue descubierta en 1968 por W.J. Meister, durante una excursión por
Antilope Spring, Utah. La huella de marras tiene trilobites
incrustados en el talón. Sabe ¿cual es el pequeño detalle? Pues que
los trilobites son unos minúsculos invertebrados marinos
desaparecidos hace nada menos que 210 millones de años.
Aunque usted no lo crea. La huella según
la técnica del potasio-argon data de aun mucho antes: 270 millones
de anos. ¡Increíble! Hace 270 millones de años ya habían hombres con
sandalias. Y no como dice la ciencia ortodoxa, solo hace dos
millones de años. Pero la cosa no acaba acá. Sabia usted que junto a
la huella de sandalia se encontraba una huella descalza de un pie
grande, que data de la misma época? Acaso Dios y Adán paseando
juntos y percibiendo el aroma del paraíso?
· EL MAPA DE
PRIS REIS. Dentro de los mapas moros del renacimiento, el
de Piris Reis es el mas conocido pues detalla como era el orbe hace
miles de años atrás. Era copia de mapas más antiguos pertenecientes
a la extinta biblioteca de Alejandria. Aparece América. Se rumora
que Cristóbal Colon tuvo acceso a estos mapas. También aparecen
islas de la prehistoria ahora hundidas, pero corroboradas su
existencia por los geólogos. Además en dicho mapa aparece la
Antártica como era antes de la era glacial. Los geólogos coinciden
con ese perfil, pues lo han comprobado con aparatos y sondas bajo el
agua. !Que extraño! No era que en la antigüedad sabían menos que
nosotros?
· EL CRANEO
CRISTAL. En 1920 el explorador Frederick Mitchell-Hedges
encontró un cráneo de cristal de rara belleza sobre un altar de la
cuidad maya de Lubaatum, en la antigua Guyana Británica, hoy Belice.
Frank Dorland , restaurador de arte, poseyó 6 años el cráneo y
afirmaba que a veces se cubría con halo algodonoso y expelía un
perfume sutil y extraños sonidos titilantes, mientras que imágenes
borrosas de montanas y templos se movian en su interior. ¿Fantasía?
Solo el tiempo lo dirá. Se ubicaron otros cráneos cristalinos en
Centroamérica, pero ninguno con esa singular perfección. Actualmente
el Museo del Hombre, en Paris, en la sección "inclasificables".
· EL
MECANISMODE ANTIKYTHERA. En el Museo Nacional de Atenas,
Valerios Stais se percato en los 20 años que unos fragmentos de
bronce eran partes de una rueda dentada. Obviamente, nadie le hizo
caso, pero en 1971, tras la aplicación de rayos X, por el profesor
de la universidad de Yale, Derek de Solla Price, este se quedó con
la boca abierta cuando revelo la estructura interna de esa cosa. Era
un sistema de engranaje y otros mecanismos, entre los que figura una
rueda diferencial cuyo principio se creía surgido del siglo XVII. Su
antigüedad data de 2 mil año a.c.
· EL CINE
PREHISTORICO. Konstain Lawensky y un equipo de
arqueólogos soviéticos descubrieron unas pinturas rupestres bien
particulares de 6 mil años de antigüedad en las orillas del lago
Omega, en Finlandia. Son 600 pinturas que se animan con el
movimiento solar. Da la impresión que los cazadores y animales se
movieran. Incluso un cazador llega a alcanzar un venado. Es una
ilusión óptica perfecta. Esa técnica, ¿cómo era conocida por esos
salvajes? La ciencia, mutis. No se oye padre
Fuente: Lic. Beatriz Ontaneda Portal,
investigadora, periodista peruana de la Revista SOMOS del Diario El
Comercio y del Diario Oficial El Peruano.
Juan Orrego Sevilla
110 Beaumont Pl.
Newark
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USA
Teléfono: 973 573-2900
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