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Trepadores
Por Jose Luis Polo
Entrevistando al líder Latino Americano, Víctor Raúl haya de la Torre, el
periodista le pide que defina la diferencia entre el “estadista y el político”,
fue explicito, dijo: “El estadista es aquel que piensa en las futuras
generaciones y el político es aquél que piensa en las próximas elecciones”,
durante las dos décadas posteriores a su fallecimiento,
el político ha
prevalecido sobre el estadista.
Los partidos políticos, desde sus posiciones definidas de acuerdo a sus
tendencias, sean de izquierda, derecha o centro, reúnen a sus técnicos y
profesionales para analizar los grandes movimientos mundiales, las tendencias de
los mercados y las proyecciones del país para el futuro, para trazar los planes
que ejecutarían a favor de la población al llegar al poder, las mismas que deben
incluir la provisión de fuentes de trabajo estables y
seguras, sistemas de salud que cubran las necesidades de la familia en su
integridad, sistemas educativos insertos en los avances de la técnica moderna,
que permita al país educar a su juventud que, en el futuro será la encargada de
conducir sus destinos, así como otros temas importantes.
El
estudio de los movimientos de la economía mundial, determina los planes que
permitirán al país gozar de una economía estable, moneda fuerte inserta en el
sistema financiero mundial, de manera que le permita el desarrollo de la
industria, la agricultura y otros sectores que provean fuentes de trabajo
estables, viviendas dignas y saludables para sus pobladores y un país menos
dependiente de la tecnología extranjera.
Los
gobernantes y la historia
La
guerra fría que, finalizada la Segunda Guerra Mundial, enfrentó a los dos
grandes potencias, Estados Unidos de Norteamérica y la naciente Unión Soviética,
determinó el alineamiento de los países, tanto de la esfera europea como la
americana, a una u otra de ellas, una a través de la penetración económica y la
otra en la ideológica.
La
guerra fría, por muchas años determinó la sumisión de los líderes que en turno
gobernaron el Perú, a la economía imperialista de los Estados Unidos, ellos
pasaron a la historia engañando a la población por varias décadas, haciéndole
vivir una economía artificial.
Cuando los precios de los productos básicos para la economía popular, como el
azúcar, arroz, trigo, gasolina, kerosene y petróleo, entre otros, tenían que
elevar sus precios, allí aparecían para subsidiarlos. La misma suerte corrían
los salarios que se determinaban en función a los precios de los productos
subsidiados.
De
la misma forma, cuando la colección de impuestos no era suficiente, acudían a la
emisión inorgánica de moneda y al famoso préstamo para “financiar la balanza de
pagos” y cuando los empréstitos vencían, a las “refinanciaciones”, de esta
manera, hipotecaron el futuro de los jóvenes, los jóvenes de ayer, hombres de
hoy, estamos pagando la “ineptitud” de gobiernos del pasado, que pasaron a la
historia como caballeros, demócratas que hasta monumentos les han erigido, en
otros términos, engañaron a la historia, hoy somos nosotros los que pagamos
en efectivo su
legado.
La caída del
muro de Berlín
A
la caída del Muro de Berlín, el equilibrio este – oeste se rompió, el sistema
capitalista liderado por Estados Unidos de Norteamérica y sus políticas
liberales y las nacientes neoliberales, se adueñaron de Latino América, a lo que
se suma la deuda externa ocasionando una serie de desajustes económicos que
determinaron fenómenos políticos antes nunca vistos, los jerarcas
norteamericanos que por décadas trabajaron para impedir que líderes de
tendencias populares gobernaran los países de Latino América, sólo tuvieron que
ejercer presión para imponer la política del libre mercado, abandonando la de
los subsidios para mantener en calma a la población.
Ahora, los subsidios que el Estado otorgaba se convirtieron en inadecuados, ya
no había motivo para mantener contentas
a las masas y por ende, los precios tenían que ser aplicados en su real
dimensión, mientras los salarios deberían ser los
mismos, salvo pequeños incrementos que en nada justificaban los precios de los
productos, en otras palabras, se producía un gran
desbalance entre el costo de vida y los salarios, determinando que la población
sólo trabajará para “sobrevivir”.
Estos hechos sumados a otros de importancia en la
política internacional, causaron una
serie de fenómenos políticos, sólo comparables al derrumbe de la economía
norteamericana de los años 30, Venezuela, país económicamente fuerte gracias a
su producción petrolera, tuvo que acortar el mandato de su presidente, Carlos
Andrés Pérez y convocar a nuevas elecciones. El presidente de Argentina Raúl Alfonsín, de la misma manera tuvo que convocar a elecciones adelantadas para
tratar de resolver la grave crisis económica que se avecinaba.
Todos estos fenómenos, azuzados por economistas neoliberales, dieron paso a una
nueva etapa en la política de los países de Latino América.
A la población se le indujo con éxito,
a repudiar a los partidos políticos tradicionales que vieron reducida su
influencia a niveles ínfimos, dando paso al surgimiento de movimientos políticos
y líderes que se hicieron del poder sin programas ni planes de gobierno, que
como es el caso de Cambio 90 y Alberto Fujimori, que culpando a los gobiernos
anteriores de todos los males del país, tejió una gigantesca red de corrupción
que desangró al país.
Los
movimientos independientes
De
acuerdo a lo expresado por el
mismo Fujimori, su mas grande meta, fue llegar al poder
legislativo como senador (ahora es esconder lo que se robo), tan es así que
tuvo que completar sus listas parlamentarias incluyendo a la servidumbre de su
casa y a sus empleados de la Universidad Agraria, como candidatos al
legislativo, no tuvo plan alguno para gobernar, lo tuvo que armar al paso y, no
le fue difícil formar su equipo al servicio de la corrupción.
Su
sistema de gobierno fue muy simple, aplicar un paquete de medidas económicas con
un grupo de economistas inescrupulosos liderados primero por Carlos Hurtado Miller y
luego por Carlos Boloña, quienes no dudaron en vender las riquezas del Perú por
miserias, a cambio de suculentas comisiones.
Bajo el pretexto de presentar precios accesibles para facilitar su venta,
empresas de propiedad de todos los peruanos, fueron presentadas disminuidas y
como cargas para el estado, montando una gran campaña publicitaria para
convencer a los peruanos que el robo que estaban cometiendo en su agravio
era bueno y deberían estar contentos.
Uno de los pasos mas importantes que diera el gobierno de la mafia, fue maniatar
a la prensa, inicialmente, usaron el chantaje como medio.
La publicidad del estado, fue usada para poner a la
prensa a su disposición, luego fue el dinero, crearon periódicos y programas
usando “plumíferos” como Eduardo Calmell del Solar del diario Expreso,
que vendieron su opinión como mercadería barata.
En otros casos, usaron
el dinero para comprar las conciencias y, cuando esto no funcionó, fue la
amenaza, el asesinato de periodistas. De esta manera, la población peruana,
totalmente desinformada de lo que sucedía en el país, presentaba un apoyo
incondicional a un tirano y ladrón.
Los nuevos
líderes independientes
Al
final del gobierno de Alan García, golpeado por los graves problemas económicos,
surgieron algunos líderes independientes como Fernando Olivera Vega, conocido
inicialmente como Secretario general de la Fiscalía de la Nación durante el
mandato de Gonzalo Ortíz de Zeballos, a él, se le atribuye la venta de las fotos
del periodista asesinado en Uchuracay, Willy Retto a la revista Caretas, luego
fue elegido representante del Partido Popular Cristiano y ha hecho toda su
carrera política “colgado del saco” de Alan García.
Durante
casi una década, Olivera ha vivido de Alan García, ha
viajado y formado parte activa de la conspiración de un sector político,
financiada primero por los bancos y luego por la mafia de Fujimori y Montesinos,
investigando las “cuentas corrientes” en bancos extranjeros y todo cuanto ha
podido hacerlo, no tanto para acusar al ex presidente, sino para sobrevivir
políticamente.
Fernando Olivera, fue patrocinado económicamente por la familia Picasso, en esa
entonces propietarios del Banco Latino (ahora en quiebra con una inmensa estafa
en agravio de todos los peruanos, uno de sus miembros presidía la Asociación de
Bancos). Falsificador nato, no dudó en estafar al
pueblo peruano, presentando a la cámara de Diputados, presidida por Víctor
Paredes Guerra un documento falsificado, el informe Lark & Kroll, en el que
aparecía una cuenta a nombre de la esposa de Alan García por cincuenta millones
de dólares, hecho que posteriormente fue desmentido por el mismo banco.
Dentro de sus falsificaciones a las que tiene acostumbrado al pueblo,
encontramos a una serie de cartas que “chismoseaban” al papa Juan Pablo II,
acerca de las actividades del Arzobispo Cipriani. Ahora Olivera piensa que el
pueblo peruano es estúpido y que nos vamos a tragar el cuento de “que las cartas
le llegaron en forma anónima” y, fue a El Vaticano, a realizar algunas
comprobaciones, cuando lo que en realidad hizo, es montar una nueva conspiración
a la que ya nos tiene acostumbrado en la que le “salió el tiro por la culata”.
En
fin son tantas las falsificaciones, conspiraciones y la fabricación de “muñecos”
que ha montado el "dizque
moralizador”, Fernando Olivera Vega, que no dudamos que en cualquier momento
aparecerá la Matilde Pinchi Pinchi, anunciando al país acerca de las cantidades
de dinero que entregara la dictadura al moralizador de la “cervecita” y, el país
inicie el proceso de moralizar al moralizador.
De
otra parte, en los últimos años, hizo su aparición el díscolo abogado, Heriberto
Benítez, forjado en las canteras apristas, en las que por su mediocridad, no
tuvo mayor oportunidad. Usó
el caso de la ex agente de inteligencia Leonor La Rosa, como trampolín para
recalar en las filas del Frente Independiente Moralizador que lidera Olivera
Vega, el mismo que viene justificando su salario de congresista en base al
fomento de escándalos, quienes lo eligieron, hasta el momento no han visto un
solo aporte de este otro “moralizador”, que de acuerdo a las últimas noticias,
"perdió el juicio",
los supuestos torturadores de Leonor, han sido absueltos, pero,
Heriberto ya es diputado, con un excelente
sueldo.
Propuestas
Fernando Olivera y su Frente Independiente Moralizador, han pasado por la
historia del Perú colgados, como repetimos, del saco de Alan García Pérez, pero
hasta el momento, no hemos oído acerca de sus propuestas y planes de gobierno
para “salvar al país”, cual sería su política en áreas como la economía,
agricultura, salud educación y todo aquello que acarrea el gobierno del país, no
sabemos como están integrados sus cuadros directivos, sus comisiones y sí, sus
oficinas de plan de gobierno existen, en otras palabras, sí, ganara alguna
elección ¿como gobernaría al país?, seguro al estilo Fujimori.
Al
momento sólo sabemos de sus exabruptos, falsificaciones y escándalos que ha
protagonizado en los últimos años, además de su incondicional sumisión a los
intereses de los bancos y especialmente del Banco Latino, recordando, que el
dinero de todos los peruanos pagó su quiebra, producida durante este gobierno,
en el que muy suspicazmente se colara Olivera como Ministro de Justicia, ahora
las malas lenguas dicen que se colocó allí para proteger los intereses de los
Picasso.
Por supuesto, que nada de eso tienen, sólo son un pequeño grupo de
“moralizadores” uno de los cuales, Ernesto Gamarra Olivarez, ha sido condenado
por recibir dinero de las manos de Montesinos, para ejercer su influencia
favoreciendo a uno de los miembros de la mafia, que viven del escándalo, ganando
excelentes sueldos.
El
pueblo peruano, esta en su derecho de pedir explicaciones al FIM y su líder (no
sabemos quien es ni como fue elegido):
- ¿Cuáles son sus propuestas políticas para el Perú?
- ¿Porqué, no se han encarcelado ellos mismos?, por el flagrante delito de
falsificación de documentos (el informe Lark & Kroll) en agravio del Congreso de la
República, los mismos que fueron presentados en plena sesión de la Cámara de
Diputados, a sabiendas que eran falsos y, a la fecha han quedado impunes.
Estos políticos de la nueva era (la de
Fujimori), piensan que el pueblo peruano
es tonto y que cada vez que ellos lo quieran pueden tomarle
el pelo. Creen que pueden sobrevivir políticamente con un “nuevo escándalo”. Lo
que no saben que el pueblo peruano es inteligente y sabe que éstos nuevos
payasos no sirven ni para el circo.
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