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Cinco tesis
económicas para la justicia social
Por: Enrique
Cornejo Ramírez
Director
Nacional de Economía del PAP
La Dirección
Nacional de Economía del Partido ha iniciado el tercer ciclo de conferencias en
temas económicos que se realizan todos los días jueves a las 8 pm en la sala
“Víctor Raúl Haya de la Torre” de la Casa del Pueblo. En éste tercer ciclo los
temas de las conferencias se refieren a las propuestas económicas para el Plan
de Gobierno que presentaremos al país para el período 2006-2011.
La primera
conferencia estuvo a cargo del suscrito y contó con la participación en el panel
de los compañeros Agustín Haya de la Torre, Hernán Garrido Lecca y David
Sifuentes. El tema fue la presentación de cinco temas económicos vinculados a la
justicia social y el debate fue muy enriquecedor.
La justicia
social es la bandera irrenunciable del aprismo. La justicia social en éstos
tiempos está relacionada a la búsqueda de un empleo digno, una educación de
calidad, una salud al alcance de todos, procurar la seguridad alimentaria y un
adecuado balance nutricional de nuestra población, buscar la seguridad social
universal, garantizar tarifas de servicios públicos justas, la defensa de los
derechos internacionales del trabajo, la integración territorial y económica del
Perú y la democratización de la información para alcanzar el nuevo conocimiento.
La
responsabilidad fundamental del Estado debe ser garantizar la justicia social
pero lo tiene que hacer con eficiencia y responsabilidad fiscal. Esa es la idea
central que se discutió en la primera conferencia de este nuevo ciclo organizado
por la Dirección Nacional de Economía.
Se acerca el
inicio de la campaña electoral y con ella el debate programático con las
políticas propuestas para un próximo gobierno. Esperamos un debate alturado y
con planteamientos serios, viables políticamente y sustentados técnicamente.
Nosotros queremos contribuir a ese debate planteando éstas cinco tesis
económicas para alcanzar la justicia social en el país.
En primer
lugar, sostenemos que debemos impulsar la inversión para el crecimiento y el
empleo digno. No hay forma de generar empleo productivo sin crecimiento
económico y no hay forma de crecer sin previa inversión y en éste punto nos
referimos a la inversión privada y a la inversión pública. Haya de la Torre
(1945) lo veía claramente: “En el Perú no se trata de quitar la riqueza al
que la tiene sino de crear riqueza para el que no la tiene”. Por lo tanto,
hacer sostenible el actual crecimiento económico y crecer a tasas superiores al
7% son objetivos que debemos lograr, creando condiciones para la mayor inversión
y procurando con “gerencia social” que ésta inversión sea viable social y
políticamente en medio de la pobreza y la desigualdad que hoy tenemos.
Pero, los altos
niveles de pobreza y la desigualdad existente en nuestra población exigen del
aprismo una tarea fundamental: la transformación del Estado para lograr la
justicia social, lo que pasa por buscar que sea un Estado representativo de
la población, un Estado moderno y descentralizado, y que el gasto público sea
manejado con transparencia y eficiencia. Un nuevo Estado tiene que reorganizase
institucionalmente para trabajar horizontalmente con base en el diálogo y la
concertación. Haya de la Torre, en 1931, señalaba: “Nosotros los apristas
propiciamos un nuevo tipo de Estado, basado no en el ciudadano como cantidad
sino en el ciudadano como calidad. Por eso nuestro Estado tenderá a ser un
Estado de participación de todos aquéllos que en una forma u otra contribuyan
con trabajo, es decir, a la formación de la riqueza nacional”.
La tercera
tesis es que la justicia social debe buscarse con responsabilidad fiscal,
lo que significa que cada gasto que se proponga debe estar debidamente
financiado con los ingresos corrientes; que deben hacerse pocas cosas pero deben
hacerse bien; que debe reestructurarse el presupuesto para transferir recursos
desde el gasto corriente hacia los programas sociales y gastos de inversión y
que se debe aplicar una auténtica reforma tributaria. La tarea del Estado no es
crear puestos burocráticos sino trabajar por la justicia social. Haya de la
Torre decía en 1933: “No olviden ustedes que tenemos que ser los ciudadanos
ejemplares de un Partido ejemplar”
El actual
proceso de regionalización debe mejorarse y profundizarse. Todavía los gobiernos
regionales están muy absorbidos por las tareas burocráticas y los temas
funcionales. Tres son las acciones básicas que hay que hacer: a) promover la
creación de macro regiones técnicamente sustentadas; b) construir
infraestructura básica para integrar físicamente al país; y, c) promover una
descentralización fiscal responsable. Se trata de promover una
descentralización productiva con integración física. Haya de la Torre
señalaba en 1945: “La equivocación más frecuente es juzgar los problemas del
Perú a través de Lima, desde Lima y como si fueran limeños”
Finalmente,
debemos ser los abanderados de la integración sudamericana. Nunca como
antes reivindicado Haya de la Torre con sus tesis tempranas sobre la integración
regional. Desde la plataforma sudamericana (incluyendo CAN, MERCOSUR y Chile)
debemos buscar una negociación más equilibrada con otros países o bloques y, en
especial, con los EE.UU., la Unión Europea y el Asia. La integración es un
camino que ha demostrado ser exitoso en el esfuerzo por alcanzar un desarrollo
con justicia social. Proponemos un debate al respecto y los invitamos a todos a
los Jueves Económicos.
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