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"La oposición pierde el
tiempo en los escándalos coyunturales"
Entrevista al líder histórico del
APRA, Armando Villanueva del Campo, por Oscar Miranda
Publicada en el Diario
La República de Lima, Perú el 11 de abril, 2004
Hace dieciocho
meses una neumonía obligó a don Armando Villanueva del Campo a pasar
por los cuidados intensivos de una clínica. Hoy está parado en su
casa, y hablar de la muerte no le asusta.
"A veces algunos se mueren, así como todos tenemos que morir",
comenta sin melancolía con su famosa voz afónica. A pesar de su
avanzada edad, el ex secretario general del Partido Aprista Peruano
no está retirado del todo de la vida política. Tanto es así que
mantiene una agenda considerablemente ocupada y sobre todo una aguda
percepción del acontecer nacional. Precisamente sobre esto último,
La República conversó largamente con el legendario dirigente
cofundador de una de las agrupaciones más importantes del país.
¿Cómo toma los
acercamientos entre Alan, Lourdes y Paniagua?
-Muy positivamente.
Yo soy un viejo aprista, coetáneo de la fundación del partido. Y lo
primero que planteó el partido cuando nació en 1930 fue una
concertación de las fuerzas democráticas. En consecuencia, cuando
tantas décadas después se están realizando diálogos, eso yo no
solamente lo apruebo, sino que creo que es el camino para que el
Perú pueda ocupar el lugar que le corresponde en la historia.
-Sin embargo,
durante el gobierno de Acción Popular, el APRA le hizo una oposición
feroz, y ocurrió al revés durante el gobierno aprista, con AP y el
PPC. ¿Tantos odios pasados pueden cerrarse tan pronto?
-Ese es un avance en
la cultura política. Cuando Belaunde ganó las elecciones en las que
yo participé en 1980, al ir a saludarlo me ofreció compartir el
gabinete. Cosa que no sucedió con (Alejandro) Toledo no obstante que
el presidente (Alan) García le ofreció su apoyo.
-¿Usted por qué no
aceptó?
-El partido no aceptó. En consecuencia, se agradeció a Belaunde
nada más y se inició una fuerte oposición contra su gobierno. Contra
nuestro gobierno sucedió lo mismo. La oposición, yo diría, debe ser
fuerte. Fuerte pero con lógica histórica y sobre todo fundada en los
grandes intereses nacionales, que pueden verse desde un ángulo
distinto.
-¿La oposición
actual tiene esa actitud?
-Creo que se han
producido algunas exageraciones en la crítica, pero a causa de los
graves errores en los que ha incurrido el gobierno del doctor
Toledo.
-¿Qué conducta le
reprocha a la oposición?
-Se ha perdido un poco de tiempo en aspectos coyunturales. Casi
todas las semanas el país ha vivido en torno de incidentes y
escándalos, que lógicamente la oposición debe criticar y condenar.
Pero un país no puede estar viviendo en torno a situaciones
coyunturales de esa naturaleza. Lo que nos falta es un gran
horizonte nacional, al cual contribuyamos todos.
-¿Qué le parece
tener a Antero Flores como presidente del Congreso?
-(Larga pausa). Voy a
emitir un pre-juicio. Yo no soy solamente amigo de Antero, sino que
creo que es uno de los políticos más responsables de la actualidad.
En consecuencia, me parecería bien.
-¿Podría ser un
buen presidente, en caso se declare la vacancia de Toledo?
-Es que yo no creo en
la vacancia. Por eso no puedo decir si será bueno o malo. Y lucho
porque se cumplan los términos constitucionales.
-¿Es el mejor
candidato que la oposición puede presentar?
-Diría que para que
la continuidad del Parlamento sea constructiva, Antero es un buen
candidato, sin disminuir la categoría de algunos otros
parlamentarios.
-Se lo pregunto
porque el candidato podría ser un aprista.
-El partido no
persigue ese objetivo en este momento. Hay en el partido muchos
compañeros capaces, pero no es nuestro objetivo.
Se
necesita un congreso de la economía nacional
-Usted señala que
hay que construir un horizonte nacional. ¿Eso no es lo que se está
haciendo en el Acuerdo Nacional?
-Precisamente nuestra
propuesta se origina en lo que yo considero el fracaso del Acuerdo
Nacional.
-¿Por qué ha
fracasado?
-Porque se reunieron
en Palacio de Gobierno -y yo estuve allí- una serie de personas,
dirigentes políticos, sociales, gremiales, a algunos de los cuales
jamás había visto. Eso fue una improvisación de buenas intenciones.
-No tenían representatividad
-Diría algo distinto.
Más que tener representatividad, antes del Acuerdo Nacional debieron
realizarse reuniones entre las empresas, las fuerzas del trabajo,
los representantes de la economía, incluso del capital extranjero,
con el objeto de sentar ciertas bases, y sobre ese trabajo
realizado, armar la concertación.
-Pero en el
Acuerdo están los representantes empresariales y sindicales.
-Desde luego que sí,
pero antes que juntarlos en un salón de Palacio de Gobierno y
expresar nuestra buena voluntad, lo que el Perú necesita es un gran
congreso de la economía nacional. Antes incluso que una nueva
Constitución. Cuando en el Congreso se discutieron los temas de la
economía nacional, no hubo propuestas legítimas sobre las bases del
desarrollo económico.
-Se refiere al
debate sobre el Régimen Económico de la Constitución.
-Exacto. Se
establecieron bases que no respondían a la realidad. Producto del
ajetreo político de los partidos. Fue la concesión: "Tú pides esto,
y yo te lo doy pero me das a mí esto". Por ese camino no se llegaba
al establecimiento de políticas.
-Pero fue el
Partido Aprista a través de Jorge del Castillo el que condujo el
debate.
-Sí, pero, repito, en
ese debate hubo que hacer muchas concesiones, dadas en el criterio a
veces episódico, históricamente hablando, de los partidos, sin que
previamente se hubiera buscado la concordancia básica.
Se entró al debate
político sin que haya profundas bases para el debate económico y
social. Lo importante es que las bases deben ser coordinadas.
Concertación
continental ante la deuda
La rutina de don
Armando Villanueva es caótica.
En ocasiones se
acuesta muy tarde y en otras con la llegada de los noticieros. El
médico le ha recomendado nadar por las mañanas como terapia para su
malestar en la columna y él le ha prometido hacerle caso. Pero es
tan difícil en estos días en que corrige los originales de su libro
y anda obsesionado con la trama blasfema del "Código da Vinci".
-¿Coincide con el
vicepresidente Waisman en que el Fondo Monetario Internacional es
inmoral?
-El señor Waisman
coincide con nosotros. Al calificar de inmoral al FMI está
justificando la política de nuestro gobierno, que no es que se negó
a pagar al Fondo. El presidente García anunció que se iba a pagar al
FMI con el diez por ciento de las utilidades que nos quedara de la
exportación. Y esto determinó que en esa época nos declararan
inelegibles.
-¿Qué hacemos con
la deuda?
-En mi concepto el
problema no es nacional. La única forma como nuestros países pueden
mejorar las condiciones respecto a la deuda es la concertación
continental. Y al hablar de concertación asoma el olvidado rostro de
Haya de la Torre, quien vivió y murió invocando bolivarianamente la
concertación de América Latina para poder enfrentar al imperialismo.
-Esa es la
propuesta de Brasil y Argentina.
-Así es. Si el Perú
plantea solitariamente renegociar la deuda, pasará lo que ocurrió
con nosotros, cuando el presidente García planteó con justicia pagar
sólo el diez por ciento. Pero si todos los países de América Latina
coinciden en pagar esa cifra -esto es un ejemplo-, entonces el FMI,
el Banco Mundial, el Club de París dirán ahora sí, tenemos que
rectificar.
-¿Por qué el Apra
no ha lanzado esta propuesta públicamente?
-Pero si esa es la
posición del Apra, por favor.
-En sus treinta
propuestas al gobierno el Apra plantea el reperfilamiento de la
deuda, no su renegociación.
-Bueno, perdón, dos
aspectos. El presidente García está liderando, aunque en el Perú no
se nota, este principio de integración continental. En cada uno de
sus viajes hace una invocación a la integración continental. Pero en
el aspecto coyuntural de la política, lógicamente tenemos que ver
qué hacemos con el gobierno.
-¿Por qué no
emplazar públicamente al gobierno a que se acerque al esfuerzo
concertador de Brasil y Argentina?
-Bueno, creo que esa
es la política del partido. Quizá nos falte un poco de difusión.
Pero mire, si nos quedamos en lo pequeño, en un aislamiento
nacional, vamos a acrecentar la pobreza.
-Don Armando, ¿el
Apra sigue siendo de izquierda?
-Somos un partido de
izquierda democrática. La izquierda no hay que confundirla con la
"zurda" (risas). La izquierda es democrática. La "zurda" siempre fue
dependiente. La izquierda no.
-¿Ha notado que en
el partido habitan tendencias que podríamos llamar de derecha?
-No, lo que hay… hay
distintas opciones. El pensamiento universal del aprismo todavía
está guiado por los aspectos fundamentales de la tesis de Haya de la
Torre porque Haya pensó para el futuro. Por eso es que hoy en día
están en debate las propuestas de Haya, aunque en el Perú no se
mencionan.
-Pero ¿se puede
hablar hoy de lucha contra el imperialismo?
-Desde luego, si el
imperialismo existe. ¿Qué pasa en Irak?…
-Ése es el
imperialismo expansionista.
-Que lo está
resucitando Bush.
-Pero ¿hay un
imperialismo económico actualmente?
-El imperialismo es
un fenómeno económico de la expansión del capital. El capital
necesita migrar allí donde se requiere inversión. Donde requerimos
desarrollo, requerimos inversión. No hay país subdesarrollado que
pueda alcanzar su desarrollo sin la ayuda económica y tecnológica de
los países más desarrollados. Pero eso nos debe llevar a un
equilibrio.
-¿El Apra es hoy
antiimperialista contra ese imperialismo económico?
-El Apra nace
antiimperialista en una época de crudeza del fenómeno imperialista,
que con el presidente (norteamericano Teodoro) Roosevelt comienza a
desaparecer. Incluso él anuncia que había terminado la era
imperialista. Lamentablemente el presidente Bush la ha resucitado.
-Entonces, ¿el
Apra ya no es antiimperialista como lo entendía Haya a inicios del
siglo pasado?
-El pensamiento es
producto de la realidad. El imperialismo tiene sus fases.
Anécdotas de un histórico dirigente
No tan
zapatón
De los tiempos en los
que el Apra era oposición al segundo gobierno acciopopulista de
Fernando Belaunde Terry, personas muy cercanas a Armando Villanueva
recuerdan que éste acostumbraba reunirse en su casa con el entonces
ministro de Economía, Manuel Ulloa, con quien lo unía una vieja
amistad. En uno de esos encuentros, Ulloa retó a don Armando a
comparar quién era el más zapatón. Grande fue la sorpresa de los
presentes cuando los zapatos de Ulloa superaron con facilidad a los
de talla 43 de Villanueva.
El abuelo
de Alan
Pero si don Armando cultivaba
amistades fuera del Apra, tenía otras más entrañables dentro del
partido. Se cuenta que uno de sus más grandes amigos dentro del
partido fue Carlos García, padre del actual líder aprista Alan
García. A tanto llegó su amistad, que Armando acompañó a Carlos
cuando pidió la mano de su esposa Anita e hizo las veces de su
padre. Todo esto ocurrió durante un viaje por Arequipa. "O sea que
Armando es como el abuelo de Alan", comentan los viejos militantes
de Alfonso Ugarte.
"Calientito"
escocés
El legendario directivo aprista viajó
mucho por el interior del país durante la campaña aprista para las
elecciones generales de1980. Para proteger su garganta de las
alturas y de los interminables mítines, llevaba siempre un preparado
a base de pasas y hojas de coca. Un buen día, cansado del sabor del
tónico casero y seguramente muerto de frío, Villanueva decidió
agregarle un poco de whisky al preparado. Cuentan quienes lo
acompañaban, que el brebaje terminó haciéndose muy popular entre sus
seguidores.
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