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Año 6.1- Edición Digital Nº 58

 

 Armando Villanueva del Campo

 

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"La oposición pierde el tiempo en los escándalos coyunturales"

Entrevista al líder histórico del APRA, Armando Villanueva del Campo, por Oscar Miranda

Publicada en el Diario La República de Lima, Perú el 11 de abril, 2004

Hace dieciocho meses una neumonía obligó a don Armando Villanueva del Campo a pasar por los cuidados intensivos de una clínica. Hoy está parado en su casa, y hablar de la muerte no le asusta.
"A veces algunos se mueren, así como todos tenemos que morir", comenta sin melancolía con su famosa voz afónica. A pesar de su avanzada edad, el ex secretario general del Partido Aprista Peruano no está retirado del todo de la vida política. Tanto es así que mantiene una agenda considerablemente ocupada y sobre todo una aguda percepción del acontecer nacional. Precisamente sobre esto último, La República conversó largamente con el legendario dirigente cofundador de una de las agrupaciones más importantes del país.

¿Cómo toma los acercamientos entre Alan, Lourdes y Paniagua?

-Muy positivamente. Yo soy un viejo aprista, coetáneo de la fundación del partido. Y lo primero que planteó el partido cuando nació en 1930 fue una concertación de las fuerzas democráticas. En consecuencia, cuando tantas décadas después se están realizando diálogos, eso yo no solamente lo apruebo, sino que creo que es el camino para que el Perú pueda ocupar el lugar que le corresponde en la historia.

-Sin embargo, durante el gobierno de Acción Popular, el APRA le hizo una oposición feroz, y ocurrió al revés durante el gobierno aprista, con AP y el PPC. ¿Tantos odios pasados pueden cerrarse tan pronto?

-Ese es un avance en la cultura política. Cuando Belaunde ganó las elecciones en las que yo participé en 1980, al ir a saludarlo me ofreció compartir el gabinete. Cosa que no sucedió con (Alejandro) Toledo no obstante que el presidente (Alan) García le ofreció su apoyo.

-¿Usted por qué no aceptó?
-El partido no aceptó. En consecuencia, se agradeció a Belaunde nada más y se inició una fuerte oposición contra su gobierno. Contra nuestro gobierno sucedió lo mismo. La oposición, yo diría, debe ser fuerte. Fuerte pero con lógica histórica y sobre todo fundada en los grandes intereses nacionales, que pueden verse desde un ángulo distinto.

-¿La oposición actual tiene esa actitud?

-Creo que se han producido algunas exageraciones en la crítica, pero a causa de los graves errores en los que ha incurrido el gobierno del doctor Toledo.

-¿Qué conducta le reprocha a la oposición?
-Se ha perdido un poco de tiempo en aspectos coyunturales. Casi todas las semanas el país ha vivido en torno de incidentes y escándalos, que lógicamente la oposición debe criticar y condenar. Pero un país no puede estar viviendo en torno a situaciones coyunturales de esa naturaleza. Lo que nos falta es un gran horizonte nacional, al cual contribuyamos todos.

-¿Qué le parece tener a Antero Flores como presidente del Congreso?

-(Larga pausa). Voy a emitir un pre-juicio. Yo no soy solamente amigo de Antero, sino que creo que es uno de los políticos más responsables de la actualidad. En consecuencia, me parecería bien.

-¿Podría ser un buen presidente, en caso se declare la vacancia de Toledo?

-Es que yo no creo en la vacancia. Por eso no puedo decir si será bueno o malo. Y lucho porque se cumplan los términos constitucionales.

-¿Es el mejor candidato que la oposición puede presentar?

-Diría que para que la continuidad del Parlamento sea constructiva, Antero es un buen candidato, sin disminuir la categoría de algunos otros parlamentarios.

-Se lo pregunto porque el candidato podría ser un aprista.

-El partido no persigue ese objetivo en este momento. Hay en el partido muchos compañeros capaces, pero no es nuestro objetivo.

Se necesita un congreso de la economía nacional

-Usted señala que hay que construir un horizonte nacional. ¿Eso no es lo que se está haciendo en el Acuerdo Nacional?

-Precisamente nuestra propuesta se origina en lo que yo considero el fracaso del Acuerdo Nacional.

-¿Por qué ha fracasado?

-Porque se reunieron en Palacio de Gobierno -y yo estuve allí- una serie de personas, dirigentes políticos, sociales, gremiales, a algunos de los cuales jamás había visto. Eso fue una improvisación de buenas intenciones.

-No tenían representatividad

-Diría algo distinto. Más que tener representatividad, antes del Acuerdo Nacional debieron realizarse reuniones entre las empresas, las fuerzas del trabajo, los representantes de la economía, incluso del capital extranjero, con el objeto de sentar ciertas bases, y sobre ese trabajo realizado, armar la concertación.

-Pero en el Acuerdo están los representantes empresariales y sindicales.

-Desde luego que sí, pero antes que juntarlos en un salón de Palacio de Gobierno y expresar nuestra buena voluntad, lo que el Perú necesita es un gran congreso de la economía nacional. Antes incluso que una nueva Constitución. Cuando en el Congreso se discutieron los temas de la economía nacional, no hubo propuestas legítimas sobre las bases del desarrollo económico.

-Se refiere al debate sobre el Régimen Económico de la Constitución.

-Exacto. Se establecieron bases que no respondían a la realidad. Producto del ajetreo político de los partidos. Fue la concesión: "Tú pides esto, y yo te lo doy pero me das a mí esto". Por ese camino no se llegaba al establecimiento de políticas.

-Pero fue el Partido Aprista a través de Jorge del Castillo el que condujo el debate.

-Sí, pero, repito, en ese debate hubo que hacer muchas concesiones, dadas en el criterio a veces episódico, históricamente hablando, de los partidos, sin que previamente se hubiera buscado la concordancia básica.

Se entró al debate político sin que haya profundas bases para el debate económico y social. Lo importante es que las bases deben ser coordinadas.

Concertación continental ante la deuda

La rutina de don Armando Villanueva es caótica.

En ocasiones se acuesta muy tarde y en otras con la llegada de los noticieros. El médico le ha recomendado nadar por las mañanas como terapia para su malestar en la columna y él le ha prometido hacerle caso. Pero es tan difícil en estos días en que corrige los originales de su libro y anda obsesionado con la trama blasfema del "Código da Vinci".

-¿Coincide con el vicepresidente Waisman en que el Fondo Monetario Internacional es inmoral?

-El señor Waisman coincide con nosotros. Al calificar de inmoral al FMI está justificando la política de nuestro gobierno, que no es que se negó a pagar al Fondo. El presidente García anunció que se iba a pagar al FMI con el diez por ciento de las utilidades que nos quedara de la exportación. Y esto determinó que en esa época nos declararan inelegibles.

-¿Qué hacemos con la deuda?

-En mi concepto el problema no es nacional. La única forma como nuestros países pueden mejorar las condiciones respecto a la deuda es la concertación continental. Y al hablar de concertación asoma el olvidado rostro de Haya de la Torre, quien vivió y murió invocando bolivarianamente la concertación de América Latina para poder enfrentar al imperialismo.

-Esa es la propuesta de Brasil y Argentina.

-Así es. Si el Perú plantea solitariamente renegociar la deuda, pasará lo que ocurrió con nosotros, cuando el presidente García planteó con justicia pagar sólo el diez por ciento. Pero si todos los países de América Latina coinciden en pagar esa cifra -esto es un ejemplo-, entonces el FMI, el Banco Mundial, el Club de París dirán ahora sí, tenemos que rectificar.

-¿Por qué el Apra no ha lanzado esta propuesta públicamente?

-Pero si esa es la posición del Apra, por favor.

-En sus treinta propuestas al gobierno el Apra plantea el reperfilamiento de la deuda, no su renegociación.

-Bueno, perdón, dos aspectos. El presidente García está liderando, aunque en el Perú no se nota, este principio de integración continental. En cada uno de sus viajes hace una invocación a la integración continental. Pero en el aspecto coyuntural de la política, lógicamente tenemos que ver qué hacemos con el gobierno.

-¿Por qué no emplazar públicamente al gobierno a que se acerque al esfuerzo concertador de Brasil y Argentina?

-Bueno, creo que esa es la política del partido. Quizá nos falte un poco de difusión. Pero mire, si nos quedamos en lo pequeño, en un aislamiento nacional, vamos a acrecentar la pobreza.

-Don Armando, ¿el Apra sigue siendo de izquierda?

-Somos un partido de izquierda democrática. La izquierda no hay que confundirla con la "zurda" (risas). La izquierda es democrática. La "zurda" siempre fue dependiente. La izquierda no.

-¿Ha notado que en el partido habitan tendencias que podríamos llamar de derecha?

-No, lo que hay… hay distintas opciones. El pensamiento universal del aprismo todavía está guiado por los aspectos fundamentales de la tesis de Haya de la Torre porque Haya pensó para el futuro. Por eso es que hoy en día están en debate las propuestas de Haya, aunque en el Perú no se mencionan.

-Pero ¿se puede hablar hoy de lucha contra el imperialismo?

-Desde luego, si el imperialismo existe. ¿Qué pasa en Irak?…

-Ése es el imperialismo expansionista.

-Que lo está resucitando Bush.

-Pero ¿hay un imperialismo económico actualmente?

-El imperialismo es un fenómeno económico de la expansión del capital. El capital necesita migrar allí donde se requiere inversión. Donde requerimos desarrollo, requerimos inversión. No hay país subdesarrollado que pueda alcanzar su desarrollo sin la ayuda económica y tecnológica de los países más desarrollados. Pero eso nos debe llevar a un equilibrio.

-¿El Apra es hoy antiimperialista contra ese imperialismo económico?

-El Apra nace antiimperialista en una época de crudeza del fenómeno imperialista, que con el presidente (norteamericano Teodoro) Roosevelt comienza a desaparecer. Incluso él anuncia que había terminado la era imperialista. Lamentablemente el presidente Bush la ha resucitado.

-Entonces, ¿el Apra ya no es antiimperialista como lo entendía Haya a inicios del siglo pasado?

-El pensamiento es producto de la realidad. El imperialismo tiene sus fases.

Anécdotas de un histórico dirigente

No tan zapatón

De los tiempos en los que el Apra era oposición al segundo gobierno acciopopulista de Fernando Belaunde Terry, personas muy cercanas a Armando Villanueva recuerdan que éste acostumbraba reunirse en su casa con el entonces ministro de Economía, Manuel Ulloa, con quien lo unía una vieja amistad. En uno de esos encuentros, Ulloa retó a don Armando a comparar quién era el más zapatón. Grande fue la sorpresa de los presentes cuando los zapatos de Ulloa superaron con facilidad a los de talla 43 de Villanueva.

El abuelo de Alan

Pero si don Armando cultivaba amistades fuera del Apra, tenía otras más entrañables dentro del partido. Se cuenta que uno de sus más grandes amigos dentro del partido fue Carlos García, padre del actual líder aprista Alan García. A tanto llegó su amistad, que Armando acompañó a Carlos cuando pidió la mano de su esposa Anita e hizo las veces de su padre. Todo esto ocurrió durante un viaje por Arequipa. "O sea que Armando es como el abuelo de Alan", comentan los viejos militantes de Alfonso Ugarte.

"Calientito" escocés

El legendario directivo aprista viajó mucho por el interior del país durante la campaña aprista para las elecciones generales de1980. Para proteger su garganta de las alturas y de los interminables mítines, llevaba siempre un preparado a base de pasas y hojas de coca. Un buen día, cansado del sabor del tónico casero y seguramente muerto de frío, Villanueva decidió agregarle un poco de whisky al preparado. Cuentan quienes lo acompañaban, que el brebaje terminó haciéndose muy popular entre sus seguidores.

 

 


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