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Fujimori cumple en lujosa residencia primera noche de reclusión en Chile

SANTIAGO, junio 9, 2007.-
El ex presidente peruano, Alberto Fujimori, cumplió su primera noche de
reclusión domiciliaria en una exclusiva residencia en las afueras de
Santiago, que cuenta con cancha de golf y piscina, y que desde el viernes
quedó bajo una estricta vigilancia de la policía chilena.
Un cuartel
móvil con media decena de agentes policiales vigila desde la tarde del
viernes el acceso a la 'Hacienda Chicureo', un lujoso condominio ubicado en
el norte de Santiago, que desde marzo Fujimori utilizaba como su residencia
habitual.
Dos a tres
policías resguardan además la amplia casa que el ex mandatario habría
arrendado a unos amigos chilenos, que se emplaza sobre un terreno de media
hectárea y cuyo valor comercial supera los 500.000 dólares y donde cumple su
arresto domiciliario.
"Desde el
punto de vista de la seguridad, el Gobierno ha tomado todas las medidas",
aseguró el canciller chileno, Alejandro Foxley.
Entre
otras comodidades, el condominio cuenta con piscina climatizada, un centro
ecuestre, canchas de tenis y de golf, que Fujimori podría utilizar durante
su cautiverio. El ex mandatario, puede además recibir todo tipo de visitas e
incluso, dar entrevistas de prensa, según fuentes judiciales.
En su
primera tarde de reclusión recibió sólo a sus abogados Gabriel Zaliasnik y
Francisco Velozo.
Fujimori,
de 68 años, quedó recluido en este lugar después que el juez suplente de la
Corte Suprema, Urbano Marín, acogiera una petición del Estado Peruano, un
día después que una fiscal recomendara su extradición a Perú por delitos de
corrupción y violaciones a los derechos Humanos.
La fiscal
Mónica Maldonado recomendó acoger la extradición solicitada en enero de
2006, por delitos de malversación, peculado, asesinato y desaparición
forzada de personas, entre otros cargos atribuidos a su régimen (1990-2000).
En su
resolución, el juez Marín -que reemplaza al magistrado titular del caso
Orlando Alvarez, que está con licencia médica hasta el 23 de junio-,
argumentó su decisión en una eventual fuga de Fujimori, quien podría
refugiarse en la embajada de Japón en Chile.
El ex
mandatario tiene la nacionalidad japonesa y en febrero se había cambiado a
vivir a un departamento en calle Luz, en el oriente de Santiago y a pocas
cuadras de la legación nipona en Santiago.
Marín
demoró tan sólo 30 minutos en resolver la petición, que habría consultado
con el juez titular del caso, de acuerdo a fuentes judiciales.
En su
resolución, el juez Marín sostuvo además que si bien el informe de la fiscal
"no tiene fuerza vinculante, constituye un antecedente significativo para el
tribunal que debe resolver sobre la solicitud (de extradición)".
La defensa
de Fujimori aún no apeló la orden de arresto y su abogado, Gabriel Zaliasnik,
sostuvo que el arresto si bien "no es un despropósito, era innecesario".
El
defensor de Fujimori señaló además que confía en que el arresto "va a ser
una cosa provisoria, en tanto se obtiene el rechazo de los pedidos de
extradición formulados".
La orden
de arresto, de acuerdo a fuentes diplomáticas chilenas, alivió la tensión
que había en la Cancillería chilena, ante inquietudes de que el ex
presidente se asilara en la embajada de Japón.
Ese
escenario podría haber generado un conflicto diplomático mayor con Perú, de
acuerdo a las fuentes.
La hija de
Fujimori, la legisladora peruana Keiko Fujimori, aseguró que al presidente
peruano Alan García no le conviene que su padre sea extraditado a Perú, por
la "inestabilidad" que eso causaría.
"A Alan
García no le conviene que Fujimori vuelva a Perú, pues su presencia podría
generar un poco de inestabilidad al gobierno", señaló en una entrevista
publicada por el diario El Mercurio.
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