|
Religiosos e indígenas rebaten versión papal sobre evangelización de América
BRASILIA, mayo, 14, 2007.-
La afirmación del papa Benedicto XVI de que la fe cristiana entró sin ser
impuesta por la espada en América fue rebatida el lunes por responsables
políticos, religiosos e indígenas, mientras obispos latinoamericanos
trataban de desdramatizarla.
"En el
periodo colonial, la Iglesia no estaba separada del Estado, era la Cruz y la
Espada, y cuando llegaron los europeos, los pueblos americanos enfrentaron
una acción impositiva de tipo militar, cultural y religiosa", dijo Marcio
Meira, presidente de la Fundación Nacional del Indígena (Funai), un
organismo gubernamental brasileño.
"La
invasión imperial trajo el genocidio más grande de América Latina", proclamó
la ministra venezolana de los pueblos indígenas, Nicia Maldonado, al canal
estatal VTV.
"El Papa
fue muy arrogante, y sus palabras no corresponden a la realidad", acusó el
director de la Coordinación de Organizaciones Indígenas de la Amazonía
Brasileña (Coiab), Gesinaldo Sateré Mawé. "La historia muestra que la
evangelización fue una estrategia de la colonización, que diezmó a varios
pueblos indígenas", agregó.
"Como
pueblos indígenas, si bien somos creyentes, no podemos aceptar que la
Iglesia pretenda negar su responsabilidad en la aniquilación de nuestra
identidad y de nuestra cultura", afirmó el director de la Organización
Nacional Indígena de Colombia (ONIC), Luis Evelis Andrade.
En
Bolivia, Mauricio Arias, Supremo Líder (Apu Mallku, en aymara) del Consejo
Nacional de Ayllus y Markas del Qollasuyo (Conamaq), abundó: "La religión
católica ha sido impuesta (...), por encima de nuestras creencias y nuestra
religión".
El
historiador Waldir Rampinelli, de la Universidad Federal de Santa Catarina
(sur de Brasil), le dijo al portal G-1, del grupo Globo, que el papa
"debería leer a Bartolomé de las Casas", el cura dominico español que en el
siglo XVI denunció las atrocidades cometidas por los conquistadores de
América, en nombre de la fe.
Al
inaugurar el domingo la V asamblea de la Conferencia Episcopal
Latinoamericana (Celam), el Papa sostuvo que "el anuncio de Jesús y de su
Evangelio no supuso, en ningún momento, una alienación de las culturas
precolombinas, ni fue una imposición de una cultura extraña".
"Cristo
era el Salvador que anhelaban los indígenas de América silenciosamente",
afirmó Benedicto XVI.
Para
varios responsables, esas declaraciones marcan un "retroceso" respecto a
pedidos de perdón de Juan Pablo II por los excesos cometidos durante la
conquista de América en nombre de la fe.
Algo que
niega el obispo de Mérida (Venezuela), Baltazar Porras: "No es un retroceso
sino todo lo contrario, es una apertura mayor pues acepta que la fe católica
en el continente no sólo se instauró porque fuera impuesta, sino porque hubo
coincidencias en valores fundamentales de las comunidades ancestrales".
El
sacerdote estadounidense Jeffrey Kleiber, profesor universitario en Lima,
consideró "ambigua" la frase de Benedicto XVI, pues si bien "es cierto que
(la fe) se impuso por la manera en que ocurrió, en otros casos sí hubo
persuasión y conversión pacífica".
Paulo
Suess, asesor teológico del Consejo Indigenista Misionero (Cimi), explica
que para el teólogo Joseph Ratzinger (nombre del Papa antes de iniciar su
pontificado) una realidad sin Dios tal como lo concibe el catolicismo es una
"realidad truncada", y que por eso se refiere al supuesto "anhelo
silencioso" de los índígenas por el mensaje cristiano.
Esa visión
"está superada por la antropología, la historia y las ciencias sociales y no
afecta en nada nuestra propia posición", basada en una "preocupación por la
sobrevivencia de los pueblos indígenas y el reconocimiento del otro", dijo
Suess a la AFP.
En su
discurso Benedicto XVI también criticó la persistencia de cultos
precolombinos en el continente.
Para
Cecilia Domevi, teóloga que participa como asesora de cuestiones indígenas
en la asamblea de la Celam, la llegada del cristianismo a América "sin duda
tuvo aspectos positivos, pero debemos pedir mucho perdón y buscar
reparaciones (por los daños causados), abriéndonos a un diálogo más profundo
(...) con el chamanismo, el animismo y las culturas que valorizan a los
antepasados".
La teóloga
lamentó asimismo que el Papa no haya mencionado la situación de los
africanos llevados a la fuerza a América para trabajar como esclavos.
|