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Lula defiende a presidente del Senado brasileño en medio de nuevas denuncias
BRASILIA, mayo 28, 2007.-
El mandatario brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, reclamó el derecho a la
presunción de inocencia de su aliado político y presidente del Senado, Renan
Calheiros, que este lunes enfrentó nuevas denuncias en relación a un
escándalo de fraudes en obras públicas.
"Hasta que
se pruebe lo contrario, es inocente", afirmó Lula sobre Calheiros, aunque
también reiteró en su programa semanal de radio que su gobierno "investigará
todas las denuncias que se hagan, le duela a quien le duela".
Lula
garantizó que las denuncias de fraudes en obras públicas no ponen en peligro
su Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), que impulsa millonarias
obras de infraestructura en todo el país; el PAC "no depende de las
investigaciones" de la Policía, dijo Lula, aunque reconoció que "las
denuncias son indicios importantes de que debemos mejorar el proceso de
licitación".
La
situación del presidente del Senado se complicó el lunes, cuando el diario
Folha de Sao Paulo divulgó conversaciones telefónicas grabadas por la
Policía en las que altos funcionarios del gobierno del nordestino estado de
Alagoas indican que Calheiros habría mediado para conseguir que la ministra
jefe del gobierno, Dilma Rousseff, aprobara la construcción de una represa,
incluida en el PAC.
El diario
O Globo denunció que Calheiros y su hermano, el diputado Olavo Calheiros,
habrían comprado propiedades sin declararlas al fisco.
Calheiros
tenía previsto defenderse la tarde del lunes en un discurso ante el
plenario, confirmó a la AFP su oficina de prensa. El Consejo de Etica del
Senado debe evaluar las acusaciones el miércoles.
Las
denuncias contra Calheiros se desataron el viernes cuando la revista Veja
aseguró que los ostentosos gastos (de unos 8.000 dólares mensuales) de una
hija suya de casi tres años, de una relación extraconyugal, fueron pagados
por Claudio Contijo, lobista de la constructora Mendes Junior.
Calheiros
negó en nota haber recibido "recurso ilícito o clandestino alguno de
cualquier empresa o empresario" y que "jamás" incurrió en ningún gasto
personal o de sus familiares "costeado por terceros".
Las
renuncias ocurren en el marco de la "Operación Navaja", desatada hace once
días por la Policía Federal con la detención de 47 personas sospechosas de
participar en fraudes en obras públicas del gobierno central, estados y
municipios, y cuyo epicentro sería la constructora Gautama.
Calheiros
negó tener una relación próxima con el dueño de esa constructora, pero Veja
asegura que éste le financió una campaña.
Los
escándalos de fraudes en obras públicas le costaron el martes el cargo al
ministro de Energía, Silas Rondeau (acusado según informaciones filtradas a
la prensa de haber recibido un soborno por el equivalente a 50.000 dólares
de una asesora de la constructora Gautama), y a dos altos funcionarios de
ese ministerio, del que dependen más del 50% de las millonarias obras del
PAC.
Las
consecuencias del escándalo todavía no han sido evaluadas, ya que las
investigaciones apenas comenzaron.
Calheiros
y el renunciante ministro de Energía son del Partido de Movimiento
Democrático Brasileño (PMDB, centro), el mayor del país y principal aliado
de Lula en su gobierno liderado por el Partido de los Trabajadores (PT,
izquierda). Dentro del PMDB, el principal aliado de Lula es la bancada del
Senado, que apoyó el nombramiento de Rondeau.
Calheiros
"piensa que fue todo armado (la información en su contra) para fortalecer al
PT o debilitar al PMDB en el Senado", dijo a la radio CBN el columnista
político Merval Pereira.
El
Congreso anda encendido evaluando la necesidad de instalar una comisión
parlamentaria de investigación que indague los fraudes, la cual puede ser
muy desgastante para el gobierno.
El propio
Congreso puede ser investigado en esos fraudes, ya que los parlamentarios
aprueban buena parte de las obras que se hacen en el país. Una parte del
Congreso quiere que aumenten los controles en la elaboración del
presupuesto.
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