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Fidel Castro en televisión dice que su salud no es secreto
LA
HABANA, junio 5, 2007.-
En medio de una expectativa generalizada, el convaleciente mandatario Fidel
Castro, de 80 años y luego de varias operaciones intestinales, apareció el
martes en la televisión cubana asegurando que su salud no es un secreto de
Estado.
Desde
julio pasado, el presidente delegó el poder en su hermano Raúl Castro y
jamás se lo volvió a ver en público; incluso algunas imágenes de finales del
2006 lo mostraron extremadamente flaco y demacrado.
Vestido
con indumentaria deportiva, la barba de siempre cuidada y más repuesto,
Castro habló ahora por casi una hora con Randy Alonso, el presentador de la
"Mesa Redonda", un programa televisivo diario en el cual suele fijarse
posiciones gubernamentales sobre temas de actualidad.
Calmadamente y con voz pausada, el líder comentó sobre la visita del máximo
dirigente vietnamita Nong Duc Manh, con quien se entrevistó el fin de semana
pasada; mientras alabó el desarrollo logrado por el país asiático, con el
cual comparte el modelo comunista pero no la apertura de mercado.
También
hizo algunas declaraciones sobre temas ambientales y mundiales, pero no dijo
nada sobre la política doméstica de la isla, siguiendo una constante de sus
últimas columnas de opinión publicadas en medios de prensa isleños.
Al final
de la entrevista, que fue grabada el lunes y anunciada desde la noche de ese
mismo día, lo cual generó mucha expectativa tanto en Cuba como en el
exterior, Castro habló brevemente de su salud.
"Les digo
a mis compatriotas que estoy haciendo lo que ahora debo hacer... no hay
ningún secreto", señaló Castro al insistir en que es muy difícil en la
actualidad con el nivel tecnológico de la comunidad de inteligencia ocultar
nada sobre cualquier persona o gobernante.
"No hay
secretos, ellos saben más de cuatro cosas", agregó Castro esta vez apuntando
hacia Estados Unidos, cuyos funcionarios reconocieron que siguen de cerca la
salud de su rival de cuatro décadas pronosticándole hace meses una rápida
muerte por un cáncer terminal.
Sin
embargo, desde su primera operación en julio no se supo en realidad cuál es
el mal que aqueja al mandatario, ni se contó con un parte médico, salvo
algunas escuetas declaraciones de un galeno español que fue llamado a
consulta a La Habana en enero.
En esta
ocasión Castro indicó sin dar detalles que la naturaleza era sabia y que se
estaba alimentando bien.
Una comida
"mucho mejor balanceada produce mejores resultados el organismo", indicó,
sin especificar qué ingiere, aunque indicó que siempre los peligros estaban
presentes en un proceso de recuperación.
Mientras,
el barbado líder bromeó sobre las dificultades que él tendría para romper el
récord del maestro japonés Katsusuke Yanagisawa, quien con 71 años acaba de
subir al Monte Everst.
Reclamó
además que debe tenerse en cuenta la vida que llevan las personas y en su
caso, incluso "todos los planes que se hicieron" para asesinarlo por parte
de sus enemigos.
Según la
seguridad del estado cubano, se abortaron unos 600 atentados contra el
mandatario, legendario también por haber fumado durante años, dormir poco y
someterse a largas jornadas laborales que jamás había interrumpido hasta el
año pasado.
Antes de
la entrevista, el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack
insistió en la necesidad de una transición política y económica hacia el
capitalismo en Cuba.
"Claramente, Fidel Castro no está jugando la misma clase de papel ahora por
ejemplo, que hace uno o dos años", manifestó McCormack.
Mientras,
Castro aseguró que seguirá escribiendo su columna de opinión y no descartó
que hubiera nuevas entrevistas como esta.
"Tengo
muchísimo de qué hablar, y material bastante para hacerlo", agregó el líder
al reconocer que se sentía de buen ánimo.
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