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Legisladores piden analizar efectividad de embargo contra Cuba
LA
HABANA, mayo 29, 2007.-
El Congreso de Estados Unidos debería hacer un profundo análisis de la
política estadounidense frente a Cuba y debatir si el embargo que mantiene
Washington en contra de la isla, que ya cumple 45 años, ha funcionado,
señalaron el martes legisladores de los partidos demócrata y republicano que
visitan a la nación caribeña.
Encabezados por la representante demócrata Rosa DeLauro, la delegación de
cinco legisladores pasará cinco días en Cuba para hablar sobre el comercio
agrícola y para obtener un vistazo de cómo es la vida en la isla.
El grupo
asistió a una feria del comercio entre Estados Unidos y Cuba, también
sostuvo un encuentro con dirigentes empresariales estadounidenses y con
funcionarios de comercio cubanos antes de reunirse con Ricardo Alarcón,
presidente de la Asamblea del Poder Popular, el parlamento cubano, y con
representantes de la Iglesia Católica.
"Es
bipartidista, pero también tiene historias diferentes con respecto al
levantamiento de embargo y a las restricciones de viaje", señaló DeLauro,
quien favorece la suavización de las sanciones estadounidenses, al hablar
sobre el trabajo de su grupo.
"Se trata
de conversaciones, de diálogo, y del entendimiento desde ambas perspectivas
sobre lo que será el futuro, y creo que nos ayudará a impulsar iniciativas
de ley en el Congreso", agregó.
El embargo
prohibe a la mayoría de los estadounidenses visitar Cuba y estrangula casi
todo el comercio entre ambos países. Con todo, las ventas directas de
alimentos estadounidenses y de productos agrícolas fueron autorizados para
su venta a Cuba desde el 2000.
Las
propuestas para flexibilizar las restricciones al comercio y a los viajes
fueron presentadas en ambas cámaras del Congreso estadounidense, pero, todas
esas medidas similares fracasaron en los años anteriores.
Por su
parte, el representante republicano estadounidense Jack Kingston, de
Georgia, que tradicionalmente respaldó las sanciones de Estados Unidos
contra la isla, si bien no llegó a decir que después de su visita a la isla
modificará su voto en el futuro, sí sostuvo que "cuando el mundo se vuelve
más pequeño, existen razones para seguir conversando".
"Si uno lo
ve desde un punto de vista económico, es algo lógico. Está claro que ambos
países recibirían mucho si se alcanzaran acuerdos comerciales en casi todos
bienes y servicios de consumo. Pero nuestro trabajo como congresistas no es
sólo ver las propuestas comerciales, sino los puntos de vista políticos,
diplomáticos y de defensa de los derechos humanos", agregó Kingston.
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