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Excesos de Correa contra prensa en Ecuador aumentan comparaciones con Chávez
QUITO,
mayo 28, 2007.-
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, está "tras los pasos del
autoritarismo venezolano", dijeron este lunes opositores y periodistas que
endurecieron su discurso ante los "excesos" del mandatario contra la prensa
y su anuncio de revisar las concesiones de radio y televisión.
Correa
llevó al máximo punto de tensión las relaciones con los medios locales al
pedirle a la ciudadanía que deje de creer en ellos, y anunciar al mismo
tiempo que revisará las frecuencias de radio y televisión por presuntas
irregularidades en su concesión.
"Las
frecuencias de radio y televisión han sido dadas en forma oscura y es hora
de enderezar este asunto", señaló el fin de semana en su programa semanal de
radio.
Sus
palabras retumbaron en un momento de extrema sensibilidad justo cuando los
medios ecuatorianos, solidarios con RCTV de Venezuela por la terminación de
su licencia, han puesto en entredicho el compromiso del gobierno con la
libertad de expresión.
RCTV, tras
53 años al aire, dejó de transmitir el domingo a la medianoche luego de que
el gobierno venezolano no renovara su concesión.
"En
Ecuador estamos viviendo momentos difíciles, complicados, en que se está
buscando desprestigiar a la prensa, y es importante ver lo que está
ocurriendo en Venezuela y mirar hacia dónde conducen estos procesos y tomar
decisiones", declaró Carlos Jijón, director de noticias del canal Ecuavisa.
Asimismo
Jorge Ortiz, periodista e imagen del canal Teleamazonas, advirtió sobre una
posible réplica del caso venezolano. "Lo ocurrido en Venezuela no puede ni
podrá ocurrir en Ecuador, eso depende de todos y todos defenderemos el
derecho de decir lo que pensamos aun a riesgo de equivocarnos", indicó.
Entretanto, la portavoz presidencial Mónica Chuji dijo que lo que ha
ocurrido en Venezuela "no significa coartar la libertad de expresión".
"Normalmente en todos los países, o al menos en los que tengo conocimiento,
el sistema radioeléctrico es del Estado", añadió.
Chuji
descartó que el pronunciamiento implique que el Ejecutivo vaya a seguir los
pasos de Chávez, con quien Correa comparte la tesis del "socialismo del
siglo XXI".
"Esto
tampoco significa que aquí se está siguiendo un ejemplo similar", expresó.
El
Ejecutivo desechó que la controversia pueda derivar en el "cierre de un
medio o la persecución de un periodista", según el ministro de Interior,
Gustavo Larrea, quien antes de las críticas del fin de semana había
subrayado la intención del gobierno de poner fin a las discrepancias.
Apoyado en
una popularidad récord (76%), Correa endureció el enfrentamiento con la
prensa escrita y más recientemente con la televisión, irritado por las
críticas que le han llovido por enjuiciar penalmente por injurias al diario
La Hora, que lo acusó de gobernar "con tumultos, palos y piedras".
Sin una
oposición fuerte, Correa empieza a ser visto como "un autoritario" y las
comparaciones con Chávez se tornan recurrentes, aun cuando éstas son
rechazadas como "un estigma" por parte del gobierno.
"Creo que
(con Correa) está ocurriendo algo peor (...) es autoritarismo, no es un
problema ideológico, es autoritarismo y Ecuador no puede profundizar ello",
señaló el ex vicepresidente León Roldós, líder del movimiento RED con
representación en el Congreso.
Por su
parte el presentador y editorialista de Ecuavisa Carlos Vera -quien admite
coincidencias con el gobierno en algunos temas- opinó que Correa "necesita
pelea" para asegurar una mayoría en las elecciones de la Asamblea
Constituyente que redactará una nueva Constitución.
Los medios
le respondemos "para impedirle que nos robe nuestro mayor capital, la
credibilidad, que él pretende mermar para gozar de aprobación total como
gobernante. Un presidente sin crítica es un déspota y aquí elegimos un
presidente", afirmó Vera.
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