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Jueces confrontan con gobierno en Bolivia y van a huelga sin precedentes
LA PAZ,
junio 5, 2007.-
Una huelga sin precedentes de jueces confrontados abiertamente con el
gobierno boliviano, marca este martes un nuevo episodio de la confrontación
entre esos poderes del Estado, desatada luego de que el presidente
izquierdista Evo Morales planteó un proceso contra cuatro magistrados.
La medida,
la primera de ese tipo en 181 años de vida republicana, fue acatada en
diverso grado por jueces de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y de los
Tribunales Constitucional y Agrario, además de las cortes de distrito.
El Consejo
de la Judicatura mantuvo neutralidad, según el jurisconsulto Rodolfo Mérida,
vocal de esa institución, quien, sin embargo, calificó la medida de "funesto
precedente".
La huelga
convocada por la Asociación de Magistrados de Bolivia, para "conseguir que
el Presidente (Morales) deje de acosarnos", fue apoyada por el titular de la
CSJ, Héctor Sandóval, que se disculpó con la población por "el perjuicio de
esta medida, que no se había visto nunca antes".
La
protesta del Poder Judicial fue respaldada también por la oposición que
lanzó una fuerte artillería contra el gobierno de Morales al que acusó de
intentar avasallar la independencia de poderes, consagrada en la
Constitución.
"Se trata
de un intento de golpe o linchamiento judicial; creo que nunca antes hemos
visto, en democracia, grupos de seguridad en busca de arrestar a dignos
miembros del Tribunal Constitucional" como ordenó la semana pasada un comité
congresal, afín a Morales, criticó el líder opositor Jorge Quiroga.
Las
acciones presidenciales de procesar a cuatro magistrados del Tribunal
Constitucional intentan frenar las investigaciones contra funcionarios del
gobierno sospechados de corrupción, dijo Quiroga, ex mandatario boliviano
(2001-2002) y candidato de derecha, perdedor en las elecciones de 2005.
Con esta
arremetida contra el Poder Judicial, "sabe quien está batiendo palmas?
(inquirió Quiroga a la prensa). El señor (Gonzalo) Sánchez de Lozada",
autoexiliado en Estados Unidos tras dimitir obligado por una rebelión
popular en 2003 que dejó al menos 60 muertos y 500 heridos, opinó Quiroga.
"Su
defensa va a ser de que acá no hay justicia independiente y con ese
argumento va a rehuir o rechazar la extradición", señaló.
Grupos de
vecinos de El Alto, ciudad vecina de La Paz, manifestaron en tanto
precisamente contra la supuesta inacción de la Corte que no puede instalar
por diversos factores un juicio de responsabilidades a Sánchez de Lozada por
cargos de peculado y genocidio de pobladores de esa ciudad en 2003.
Otro jefe
opositor, el empresario Samuel Doria Medina (centroderecha), opinó que
existe un avasallamiento del gobierno porque "imagínese 8 Decretos de 541
han sido objetados y el gobierno está enjuiciando al Tribunal
Constitucional, se ha querido detenerlos (..)".
El
gobierno volvió a acusar a los jueces de corruptos y de negarse a los
cambios que propicia al Estado el presidente Morales.
El
conflicto de poderes surgió a principios de mayo cuando cuatro de los cinco
miembros del Tribunal Constitucional cesaron en sus cargos a cuatro
ministros de la Corte Suprema de Justicia, con el argumento de que esas
nominaciones presidenciales tenían carácter interino, pues la elección es
sólo potestad del Congreso.
Ese fallo
motivó que Morales presente ante el parlamento una proposición acusatoria
para iniciar un juicio de responsabilidades a los cuatro tribunos, con el
argumento de que prevaricaron.
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