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Año 6.6 Edición Digital Nº 63

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Papa evita debate aborto con Lula y reúne multitud

SAO PAULO, mayo 10, 2007.- El Papa Benedicto XVI evitó el jueves debatir sobre el aborto con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, tras condenar a los políticos que respalden esa práctica e instó a una multitud de jóvenes en Sao Paulo a entregarse al dogma tradicional del catolicismo.

El Gobierno de Lula evalúa una convocatoria a un referendo sobre la legalización del aborto y se especulaba que, tras los contundentes mensajes del líder de la Iglesia a su llegada a Brasil en los que exigió respeto a la vida desde la concepción, el Vaticano introdujera la cuestión en el encuentro.

Pero durante la cita, en la que hubo cordialidad e intercambio de regalos, el mandatario brasileño interiorizó al Pontífice sobre los planes sociales que impulsa, como el exitoso Beca-Familia, que incluye ayuda financiera a millones de pobres del país, y planteó su posición sobre el rol de la Iglesia.

"Nuestro empeño es preservar y consolidar el Estado laico. Es tener la religión como instrumento para tratar del espíritu y de temas sociales," dijo Lula al Papa, según contó al término del encuentro Vera Machado, embajadora de Brasil ante el Vaticano.

En la tarde, tras saludar fieles y recorrer Sao Paulo en papamóvil, el Pontífice encabezó un encuentro con más de 35.000 jóvenes católicos brasileños en un estadio de fútbol, donde reiteró sus mensajes contra el aborto, la promiscuidad, la violencia y en defensa de la familia.

"Sed hombres y mujeres libres y responsables; haced de la familia un foco irradiador de paz y de alegría; sed promotores de la vida, desde el inicio hasta su natural declinación," señaló, reiterando el mensaje que dio al llegar a Brasil.

El Papa recomendó a la multitud reunida seguir con atención la conferencia episcopal que comenzará el domingo en la vecina ciudad de Aparecida, porque "marcará de modo significativo los próximos 10 años de evangelización en América Latina y en el Caribe. Nadie debe quedar al margen."

Antes, Benedicto XVI asistió y aplaudió un espectáculo de música y danza con canciones típicas de Brasil en el que bailarines mostraron y agitaron cintas con los colores de la bandera del país y reflejaron la diversidad étnica y cultural de la mayor nación latinoamericana.

Benedicto XVI también escuchó de pie una oración cantada en hebreo y lució conmovido con el calor con el que lo recibió la multitud, cantando "Benedicto, Benedicto, este pueblo te acoge con amor."

En la entrevista con el Papa, Lula introdujo el tema de la posible ayuda brasileña a países de Africa para producir combustibles renovables, algo que según su Gobierno puede ayudar a reducir la pobreza crónica de ese continente.

Machado indicó también que Lula y el Papa discutieron sobre un eventual acuerdo entre Brasil y el Vaticano, que permitiría la presencia de catequizadores católicos en reservas indígenas del país, entre otros pedidos de la Iglesia. En los últimos años, muchos indios brasileños han sido captados por la acción de cultos evangélicos.

Además, el mandatario pidió a Benedicto XVI el apoyo para un término exitoso de la Ronda de Doha en la Organización Mundial del Comercio (OMC), en la que Brasil busca una apertura de los mercados de los países ricos a los productos agrícolas del mundo en desarrollo.

El Papa defendió con vehemencia a su llegada a Brasil los valores tradicionales del catolicismo, en un país donde el Gobierno combate el sida con la distribución masiva y gratuita de preservativos.

Durante el encuentro, el Papa recibió de Lula y su esposa Marisa Leticia un cuadro como regalo, y el gobernador de Sao Paulo, en tanto, obsequió al Pontífice una biblia con ilustraciones de 15 kilos de peso.

En la reunión fue servido chocolate caliente al Pontífice, de 80 años, quien exhibió vitalidad, agilidad en sus movimientos y repartió sonrisas a los invitados que lo saludaron besando su anillo.

Tras la cita con Lula el Papa, quien permanecerá en Brasil hasta el 13 de mayo, se encontró con representantes de 10 religiones y almorzó con obispos brasileños ñoquis de mandioca.

El viernes, el Sumo Pontífice celebrará su más esperada misa en Brasil, cuando canonizará al sacerdote franciscano fray Galvao como el primer santo nacido en el país y a la que se estima una concurrencia de más de un millón de fieles.

Luego se trasladará a la ciudad de Aparecida, a 167 kilómetros de Sao Paulo, donde el domingo inaugurará la V Conferencia Episcopal de América Latina y el Caribe antes de regresar a Roma.

El viaje pastoral de Benedicto XVI a Brasil busca reforzar la presencia de la Iglesia en la nación con la mayor grey católica en el mundo, en un momento en que la institución pierde fieles especialmente a manos de cultos evangélicos.

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