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Año 6.1 - Edición Digital Nº 58

 

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"Haya, en 1928, defendía que para los gobiernos por la justicia social era imprescindible la inversión extranjera

Alan García, en entrevista con Perú 21, sostiene que: "Yo tengo un papel político que cumplir y será siempre garantizar que el Partido Aprista sea un movimiento compensador, estabilizador y racional en la política."

Por Patricia Cadena (Perú 21)

Antes, pocas veces se le escuchaba a Alan García un discurso tan vehemente sobre la inversión. Hoy afirma que no es un planteamiento nuevo y que no se había entendido el mensaje completo de Haya de la Torre.

Las últimas encuestas demuestran que el respaldo a Alan García está bajando, ¿usted también necesita un reenganche con la población?

Estamos a 20 meses de las elecciones, que es una eternidad política. En febrero de 2001 yo tenía 3 o 4 por ciento de intención de voto y logré 47 por ciento cuatro meses después; de manera que este es un tema que hay que tomar con mucha paciencia. Creo que como dirigente de un partido político, estoy permanentemente en la escena política, lo que me complica con los temas pequeños y puede producirse una saturación de imagen.

¿No fue un error anunciar con tanta anticipación que usted sería candidato en el 2006?

El error es convertirme en un candidato permanente, es decir, pensar que Alan García solo sirve para candidato. Yo he luchado toda mi vida contra eso. Hay que despresidencializar la imagen de Alan García. Soy un hombre político, soy dirigente de un partido político, promuevo ciertas ideas y trabajo ideológicamente publicando libros e intentando renovar las ideas, pero siempre se me ve como candidato, y eso es un poco una condena con la que vivo.

¿No es acaso un gesto, una pose política, decir que estaría dispuesto a declinar su candidatura? Nadie cree que usted no será candidato y es bien difícil que surja una nueva figura dentro del APRA.

Bueno, yo no tengo ojo suficiente para ver qué ocurrirá en el futuro. Yo tengo un papel político que cumplir y será siempre garantizar que el Partido Aprista sea un movimiento compensador, estabilizador y racional en la política, pero no sé cómo desarcirme de esta condena que es ser candidato permanente.

¿Quién tiene la culpa por esa baja en las encuestas? ¿Los congresistas, los presidentes regionales, o la famosa patada, que la tiene usted como un sambenito?

Si me tocara ser candidato, estoy convencido de que el Partido Aprista irá de todas maneras a la segunda vuelta y ganará. De manera que, todas estas especulaciones sobre si el ejercicio del poder regional desgasta, sobre si el incidente de la patadita desgasta, sobre si hablar de inversiones cuando algunos creen que el APRA es solo una agencia de reclamos interno desgasta, todo eso es especulación. De lo que estoy convencido es que confío en la lógica y confío en el pueblo peruano.

O confía, tal vez, en la falta de memoria colectiva del pueblo peruano.

No. Confío en que la población ya saldó sus cuentas conmigo en el año 2001, cuando 5 millones de votos le dieron al APRA y a Alan García esta enorme oportunidad o responsabilidad. En el fondo saben que somos humanos, que cometemos errores, pequeños, medianos, pero que no estamos en contra de la población.

Si bien usted reconoció el error por lo de la patada, primero dijo que fue para defender a los periodistas, luego que fue un rodillazo, pero admitió, tardíamente, que fue una patada.

No, yo no he admitido jamás una patada. Una patada con el pie que tengo, número 45, haría rodar en el suelo a cualquiera. Yo sostengo lo que dije y creo que eso, si afecta psicológicamente a algunas personas, después lo repensarán.

¿Haría trabajo comunitario si es que lo castigan por ello?

Cualquier cosa que yo pueda hacer a favor del Perú. ¿Quieren verme limpiando calles? Yo lo haré; ¿quieren verme haciendo documentos en un juzgado o en una comisaría? Yo lo haré. Eso para mí no es un deshonor.

Jorge Bruce dice que usted haría cualquier cosa con tal de levantar su popularidad, porque es un actor.

No haría cualquier cosa. Supongo que no me pasearía desnudo ni volaría en ala delta, ni me lanzaría en paracaídas, no, no cualquier cosa, pero si me dicen, oiga, de acuerdo con las ordenanzas y porque usted cometió un error tiene que escribir documentos en una comisaría, bienvenido, con mucho honor, ¿por qué no? A mí no me ofende ni limpiar calles ni hacer partes en las comisarías. Se han equivocado las personas que reaccionan así.

Usted siempre ha hablado de democracia, pero cuando fueron las elecciones internas del APRA, Jorge del Castillo tenía mayores posibilidades de ganar, pero usted forzó un consenso para una secretaría colegiada.

Yo no he llevado a nadie con una pistola en la cabeza a votar y a tomar decisiones. Como miembro del Partido Aprista yo hago sugerencias, y cuando vienen esas sugerencias del compañero Alan García, lo natural es que muchas personas lo tomen en cuenta, porque los compañeros creen en mí y saben que antes he contribuido a llevar al poder al partido y, ahora, a recuperarlo social y electoralmente, de manera que no viola ninguna democracia interna que yo dé mi opinión.

¿Cuando se habla de izquierdas y de derechas, el APRA dice que está en el centro, pero al centro de qué?

El APRA nació como una tercera vía latinoamericana frente al movimiento soviético-comunista de 1930 y al capitalismo puro y duro de esos años, y mantiene esa posición. Hoy día existen los neoliberales que creen que el libre mercado solo puede garantizar el empleo y el desarrollo. Nosotros decimos que se requiere una dosis de estado regulador y promotor, pero también estamos en contra de los rezagos del comunismo o de extremismos que existen, que son enemigos de toda inversión extranjera, que son en el fondo estatistas y reguladores, controlistas.

¿Pero con su discurso sobre el tema de las inversiones no se han ido más a la derecha?

No, porque nosotros queremos empleo.

Es un discurso nuevo en el APRA. Antes no se hablaba con fuerza sobre ese tema.

Es el discurso más viejo que tiene el APRA. Cuando Haya de la Torre escribió, en 1928, El antiimperialismo y el APRA, lo hizo fundamentalmente para decir algo: La crisis mundial que había estallado en 1929 no era el fin del capitalismo, era una especie de transformación del capitalismo y que, mientras el capitalismo existiera, los países con gobiernos por la justicia social tendrían que tratar con él, que era imprescindible la inversión extranjera. Y él lanzó una tesis que en ese momento sonó herética para los izquierdistas. Él dijo, el imperialismo existe, económicamente busca dominar y apropiarse de las minas y de los campos, pero al mismo tiempo tiene un factor positivo, que es el capital y la tecnología que permiten poner esa riqueza en funcionamiento. Entonces, no es un giro de timón.

En absoluto. Es simplemente decir el mensaje aprista completo.

¿Y por qué durante tantos años solo hemos escuchado una parte del mensaje, incluso en su gobierno?

Nosotros, los seguidores de Haya de la Torre, entendimos a medias su discurso. Sus seguidores, preferimos las partes más reivindicativas, más rojas, más revolucionarias, y no entendimos que ese mensaje era realista y de Estado. Yo he dicho, con toda honestidad, que parte del error del gobierno aprista fue creer que el velasquismo, es decir, la construcción del Estado con empresas públicas, se confundió con los planteamientos apristas, a pesar de que Haya de la Torre durante todo el gobierno militar repitió en sus discursos que era un gobierno equivocado.

¿Será que entendieron a medias o es que en esa época el tema de las inversiones no vendía y ahora sí?

Las dos cosas. Primero, en esa época no había capitales, como hay ahora, que vengan a comprar empresas públicas o vengan a hacer concesiones. El fenómeno del crecimiento del mercado mundial es después de 1989, con la caída del Muro de Berlín; el fenómeno de la informática y el dinero electrónico es un fenómeno más actual, de manera que, en esos años no había lo que hay ahora, que es una carrera desenfrenada y cruel, pero real, por las inversiones y por el empleo.

Lourdes Flores ha dicho que no cree en este nuevo discurso suyo.

Seguramente Lourdes Flores no va a votar por mí. Me gustaría tener su voto, pero ya veo que es difícil.

El gobierno del presidente Toledo parece estar más enfocado hacia el TLC con los Estados Unidos, ¿está en la línea correcta?

Es una negociación miope, por una razón elemental. México tiene, Chile tiene, Colombia va a tener, Centroamérica ya lo tiene, no podemos quedarnos fuera del mercado norteamericano, que de todas maneras generará empleo en el Perú, de acuerdo. Pero detrás del TLC hay un problema muy serio; y es que a partir del próximo año China entra sin cuotas y sin límites al mercado norteamericano, y todos sabemos el precio de los productos chinos. Por consiguiente, el TLC es bueno, pero tiene sus limitaciones.

Si usted se preocupa tanto por las inversiones ¿por qué no fue a Yanacocha para convencer a la población de Cajamarca acerca de la importancia de esa inversión?

Porque yo no he sido elegido presidente de la República. Eso tiene que hacerlo el doctor Toledo y sus ministros. Elíjame presidente de la República y yo lo haré.

¿Pero el dicho no tiene que ir acompañado del hecho?

No, el Poder Ejecutivo es el que ejecuta y tiene que ejecutar las cosas.

Usted tiene en Cajamarca a un presidente regional y a un alcalde...

Que han actuado de manera equilibrada.

Ellos encabezaron las marchas.

Sí, porque la marcha tenía un sentido también. El pueblo de Cajamarca no estaba haciendo cosas absolutamente reñidas con la razón. Hay siete yacimientos de donde se puede extraer el oro; en uno de ellos hay el conflicto de si en ese cerro nace el agua que alimenta a Cajamarca. Lo elemental es que haya el estudio hidrogeológico primero y luego se comience la explotación. Pero aquí se hicieron las cosas al revés y la población ha reaccionado. A mí me parece lógico que primero se haga el estudio. ¿Por qué se adelantó el Ministerio de Energía y Minas o la propia empresa? Me parece que precipitaron una situación. Pero todo eso está en manos del Ejecutivo, quien gobierna es el doctor Toledo y sus ministros.

Federico Salazar dice que su mejor contribución para la atracción de inversiones extranjeras sería anunciar que no va a postular en el 2006.

Bueno, es otro voto que he perdido seguramente. Pero no dudo que podré ganarlo de aquí al 2006.

Fecha de Publicación: 27/09/2004 11:52:00

 
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