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Año 6.1 - Edición Digital Nº 58

 

Alan García Pérez

 

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“...Vigencia del pensamiento de Víctor Raúl Haya de la Torre"

Conferencia realizada en el Congreso de la República el 19 de febrero del 2003, por el ex-presidente, Alan García Pérez

 

 Parte II

Todo eso depende de la capacidad de negociación y defensa del Estado, que defiende al consumidor, que defiende el impuesto que debe pagar el inversor extranjero. ,Y quién define esos criterios? Es et Estado. ¿Cómo se llama ese Estado? Se llama el Estado Antiimperialista. Pero un Estado que comprende que la inversión extranjera es ambivalente, que es negativa cuando abusa, pero que es imprescindible y necesaria porque sin ella no hay desarrollo. Ahí está la fatídica, la dramática ambivalencia también, del hombre práctico, realista, que no se limita a rechazar sino que necesita saber tratar para lograr la inversión, para lograr el desarrollo, evitando el abuso.

Este es el primer paso de adecuación a la realidad que hace Haya de la Torre y lo hace explícitamente, porque Víctor Raúl no era de guardar sus palabras e ideas. Cuando en el proceso a Haya de la Torre se le pregunta por algunas frases radicales en sus cartas a los marxistas y socialistas del Cuzco en 1926, él dice con absoluta sinceridad, —porque si algo hay que reconocer en Víctor Raúl es su absoluta sinceridad, cuando hay que cambiar hay que cambiar—, él dice: “Entonces, yo vivía en Europa y no conocía la realidad que aquí se vivía. Entonces, necesitaba usar un lenguaje, a veces, truculento — el término es de él—, para que me atiendan esos marxistas del Cuzco con el propósito de refutar poco a poco sus ideas europeístas que ignoraban la realidad del Perú y del Cuzco”.

Lo que quiero demostrar aquí es, cómo la primera etapa de denuncia lírica, dramática del Imperialismo se convierte en una perspectiva pragmática de trato con la inversión extranjera a partir de 1931. Por eso, y, estoy hablando por los aplausos que he recibido para un público básicamente compañero, si ustedes estudian a profundidad el texto El Antiimperialismo y el APRA, comprobarán que en él hay tres redacciones; la redacción original del capítulo primero, diciembre de 1926; la redacción entre 1926 y 1928, cuando Haya de la Torre matiza sus conceptos sobre el Imperialismo y la redacción final cuando el libro va a ser publicado recién en 1935, con unas notas que los editores de Chile: Luis Alberto Sánchez y Carlos Manuel Cox, incorporan a su buen saber y entender en el texto de la segunda edición, de 1936.

Ahí se ve claramente como Víctor Raúl tenía una perspectiva en 1926, ante el ejemplo de Francia y Alemania que invaden 40 millones de kilómetros cuadrados y se adueñan de los países, y Haya de la Torre anuncia: “Esto va a ocurrir con los Estados Unidos en América Latina. Hay indicios en Panamá, en la amenaza a Nicaragua”, pero cuando llega aquí comprende y lo explica en otra redacción en otros párrafos de El Antiimperialismo y el APRA, que hay que saber tratar con el capital extranjero. No se trata de rechazarlo y rechazar con él al Imperialismo. La inversión extranjera no conduce inevitablemente a los cañones del imperio dentro de los países y a la invasión armada del imperio dentro de los países.

Entonces, en una tercera redacción, en 1933 ó 1934, él añade unas notas para la edición de 1935, donde por primera vez integra los párrafos de un célebre libro: El Capitalismo de Estado y el Impuesto en Especie de Lenín, que también citará mas adelante en el último prólogo escrito en 1976, a la sexta edición de El Antiimperialismo y el APRA, y en el que Lenin dice: “Dejen que los capitalistas vengan y nos exploten.

Ganarán muchísimo, se llevarán mucho del país, pero nos enseñaran con su tecnología a desarrollar el país y nos enseñaran su disciplina capitalista”. Esta cita de Lenin no corresponde a 1926, ni corresponde a 1928; fue tomada y citada entre 1928 y 1935, lo que demuestra como el propio libro El Antiimperialismo y el APRA, va incorporando reflexiones y recreaciones conceptuales distintas, que son fácilmente perceptibles en el tamaño de los prólogos, en el uso de ciertos adjetivos y en el uso de los signos de puntuación que no aparecen en 1926.

Es imprescindible hacer este análisis de contenido para entender realmente a Haya de la Torre, porque sino, no se le comprende. Es imprescindible comprender que la vida de Haya de la Torre es un enorme esfuerzo de interpretación, de búsqueda, que a veces no es aceptado hasta por sus propios compañeros.

Ese es el heroísmo de Haya de la Torre, porque cuando él, en 1925; 1926, 1927; denuncia al hormiguero rubio que va a venir con sus cañones a dominarnos, hay muchos que aplauden y dicen. “Aquí tenemos un líder antiimperialista”. Pero cuando él vuelve, dice: “Un momento, son ambivalentes las relaciones con la inversión extranjera. La necesitamos y debemos tratar con ella y debemos dejar que a veces abusen, como lo dice Lenin”; entonces, los que creyeron que la realidad era la primera afirmación dicen: “Haya de la Torre se ha derechizado”. Y allí está el gran problema de la vida intelectual de Víctor Raúl.

Eso es lo voy a demostrar ahora con cinco etapas de su pensamiento hasta su muerte, en los cuales —a veces— sus más querido discípulos y los que más los querían no llegaban a comprender que lo que estaba haciendo era encontrar la realidad que el discípulo dejaba pasar repitiendo frases de otro momento.

Recordemos, el primer capitulo es la denuncia contra el Imperialismo, hasta 1928. El segundo capítulo es la perspectiva prudente, realista de quien está llamado a ser Presidente del Perú en 1931 y sabe que necesita del capital extranjero y tiene que tratar con él.
Por eso, a partir de 1930, crea y lanza la tesis de la ambivalencia del Imperialismo. Esta es una creación nueva, luminosa, que se puede aplicar ahora frente a la globalización. Cuando a mí me preguntan si la globalización que no tiene fronteras, que la globalización financiera de dinero electrónico que atraviesa las fronteras o de productos no tiene control. ¿Es buena o mala?, yo digo como Haya de la Torre: “Las dos cosas”.

Es buena si sabemos adecuarnos a ella. Es buena si sabemos coordinarnos con América Latina para entrar en la globalización de manera bien negociada.

Es mala si damos el salto al vacío del oportunismo asiático que aquí se intentó creyendo que el país solo podía vincularse a la economía mundial.

La globalización es buena porque trae tecnología, trae autorrutas de la información, trae la inmensa posibilidad de los que aquí producen vendan al exterior.

La globalización es mala porque en un primer momento sacrifica a las pequeñas industrias con la inmensa capacidad creativa de la industria mundial que nos invade.

Como Haya de la Torre dijo en ese entonces: “El imperialismo es ambivalente”, hoy día hay que decir la globalización es ambivalente. Pero esa fue una primera tesis recreadora y en ese año de 1930; 1931 el mundo vivía el sacudón de una dramática crisis universal.

Pero 1929, se había producido el crack de la Bolsa de Nueva York. En 1929, la inmensa capacidad creativa del capitalismo que crecía desordenadamente había llegado a saturar los mercados, y en ese año pareció que la predicción de Carlos Marx se cumplía, el desorden del desarrollo capitalista creaba un caos final ante el cual debía surgir el comunismo como había dicho Carlos Marx.

Y fue así, en efecto, que en 1929 el desorden pletórico —frase de Engels del siglo anterior—, es decir, el crecimiento desordenado pero inmenso de las fuerzas del capitalismo mundial en Estados Unidos generaron una crisis de crecimiento, se produjo tanto que nadie podía comprar lo producido. Por consiguiente las acciones bajaron, las industrias quebraron, los bancos quebraron y Estados Unidos retrocedió 30% de su capacidad industrial entre 1929 y 1933.

Y esto tuvo como efecto en América Latina que vendía algodón, azúcar cobre, plata, carne, trigo, todos los países a Estados Unidos y que se quedaran sin el comprador fundamental y todos los países retrocedieron igualmente. 30% de caída en el producto bruto entre 1928 y 1932, fue la inmensa crisis y en medio de esas crisis el partido de Haya de la Torre encontró el oxigeno para crecer socialmente; porque hasta entonces había sido solamente un pequeño grupo de intelectuales, de jóvenes reformistas universitarios de los años 1924; 1927 y 1928. Pero de pronto, ante el estallido de la crisis el APRA cobró fuerza social, porque la opinión pública se dijo, si la crisis es producto de la crisis mundial es el imperialismo el responsable de la crisis y este hombre, este partido, ésta ideología son antiimperialistas.

Por consiguiente el APRA encontró un caudal popular de clases medias esencialmente para fortalecerse como partido político y dejó de ser una propuesta intelectual para pasar a ser un gran partido de masas ideologizadas.

En 1930; 1931; 1932; 1933 el mundo continuó en crisis, hasta que de pronto un inmenso personaje de la historia universal Franklin Delano Roosevelt, fue elegido Presidente de los Estados Unidos.

Creo que como estadista, no ha habido algo más grande en el ejercicio del poder en el mundo que Franklin Delano Roosevelt, el cual, en 1933, comprendió que para salir de la crisis, el capitalismo tenia que cambiar. Eso fue lo que dijo, para salir de la crisis el capitalismo de libre mercado deber abandonar el libre mercado y crear un Estado promotor, crear un Estado que salvara a los Estados Unidos y al mundo de la crisis.

Eso hizo Franklin Delano Roosevelt con la ideas del famoso John Maynard Keynes, el más grande economista del Siglo XX en el mundo. Cuando llegó a la Presidencia, Roosevelt puso en marcha las ideas keinesianas y transformó el capitalismo radicalmente, porque Roosevelt abandonó el libre mercado del Presidente Hoover y los republicanos y Roosevelt puso en marcha, el crédito agrario y creó un banco agrario, puso en marcha el seguro social universal, creó el salario mínimo para los norteamericanos, estableció por ley el derecho a la negociación colectiva de los sindicatos y trabajadores.

Roosevelt lanzó la capacidad del Estado de construir para dar trabajo y, finalmente, Roosevelt creó lo que en nuestro tiempo intentamos, el Programa de Apoyo al Ingreso Temporal, el PAIT, la idea fue de él, ese Programa A Trabajar como ahora se llama, o mejor dicho A Trabajar con PAIT, como prefiero decirle. Ese programa fue creado por Franklin Delano Roosevelt. Esta creación extraordinaria de Roosevelt transformó el capitalismo pero ante eso, Haya de la Torre que había salido de la prisión, de la penitenciarla, en 1933, que estaba en Incahuasi a partir de 1934, su refugio de clandestino, iba pensando, otros se fueron, otro estaban en la cárcel; pero el que tenía que pensar por todos era él.

Esa es la grandeza de este hombre, que oculto en un sótano clandestino sigue pensando en el inmenso laberinto —como diría el soneto de Borges sobre Baruch Spinoza que amo repetir—, él iba pensando cómo está cambiando el mundo y cómo debe cambiar la ideología de mi partido para adecuarse a esta nueva realidad, porque Roosevelt revolucionó el capitalismo, pero además redujo el imperialismo americano. ,Por qué?, la explicación es simple y aparecerá en un libro que voy a publicar dentro de poco en homenaje a Haya de la Torre.

Qué cosa era el imperialismo de estilo francés, inglés de 1870 a 1914? En una economía cerrada, por ejemplo, la economía francesa, las leyes del capitalismo hacen que el capitalismo produzca muchos bienes pero pague pocos salarios, y como produce muchos bienes pero paga pocos salarios va angostando, va limitando sus posibilidades de expansión. La lógica del capitalismo es esa, se produce mucho pero se paga bajos salarios, porque la lógica del capitalismo es quedarse con la plusvalía, pues sino dejaría de ser capitalismo y como paga bajos salarios nadie puede comprar dentro de lo que usted produce o usted no puede invertir dentro del país porque no hay capacidad de consumo.

¿Qué es lo que tiene que hacer? Salirse del país a invertir haciendo préstamos al Gobierno de Egipto, a la India, a Sudáfrica y después tomar los países, ese es el imperialismo que Hobson y Lenin estudiaron; pero nacen de una economía cerrada donde se produce mucho y se paga poco salario, pero qué hizo Roosevelt en 1934?, con su “new deal”, con su nueva política económica redistribuyó el ingreso dentro de los Estados Unidos.

Es decir, en vez de pagar poco salarios creó el salario mínimo, creó la negociación colectiva, lanzó programas de empleos del Estado para la gente y de esta manera redistribuyó el ingreso dentro de los Estados Unidos y a! hacerlo evitó esta lógica diabólica de producir mucho y pagar poco salario que obligaba a conquistar otros países.

Esa es la revolución de Roosevelt no solo dentro de Estados Unidos, sino para el mundo y en América Latina quién vio eso?, quién lo comprendió rápidamente? Solo uno: Haya de la Torre, él que habla sido antiimperialista, él que habla comprendido la ambivalencia del imperialismo el se dio cuenta que algo grande estaba ocurriendo y lo escribió, dijo: “Lo más importante que ha ocurrido desde que comencé a hacer política en 1918 es la transformación del capitalismo después de 1933”.

Roosevelt que revolucionó así los Estados Unidos y el capitalismo y lo relanzó por 30 años, Roosevelt dijo algo también: “La era del imperialismo ha terminado”, en esos términos envió a su Vicepresidente George Wallace a América Latina y entre otros países al Perú y Wallace en un luminoso discurso en el Teatro Municipal, explicó la revolución del new dill keinesiano, del nuevo trato económico y también anunció el fin del imperialismo para el mundo.

Estoy seguro que entre los oyentes y en la oscuridad de esa conferencia estuvo Haya de la Torre, porque él publicó esa conferencia en una biblioteca popular de la cual quedan todavía ejemplares y él escribió para los periódicos de América Latina un artículo que llamó La Extraordinaria Oratoria de Mister Wallace, porque comprendió el mensaje y la revolución de Keynes a través de Roosevelt.

Y qué dijo Haya de la Torre entonces?, el hombre que habla denunciado el imperialismo como hormiguero rubio, como cínico cristianismo anglicano, como diplomacia del dólar, necesariamente destinada a dominar estos países racialmente, así lo habla dicho en 1927, qué dijo Haya de la Torre que habla descubierto en su diálogo con los obreros de Quiruvilca?, que el imperialismo como inversión es ambivalente, necesario y peligroso.

El se dio cuenta que el mundo estaba cambiando con Roosevelt y en 1940 formula una respuesta a Roosevelt que se llamó el Plan de Afirmación de la Democracia en las Américas; porque en ese momento Roosevelt era el paladín de la democracia mundial para enfrentar a! imperio nazi del racismo y el odio y, en ese momento, Haya de la Torre en medio de la guerra lanzó por todos los periódicos de América para que publicaran esta propuesta, el Plan de Afirmación de la Democracia en las Américas que consiste en lo siguiente: “Señor Roosevelt, estamos con usted en su lucha contra Hitler, ayúdenos usted en nuestra lucha contra las dictaduras. Señor Roosevelt si usted nos ayuda a luchar contra las dictaduras, después de la guerra podremos establecer una alianza comercial y aduanera con los Estados Unidos para crear un solo espacio económico en el hemisferio”.

¿Cómo se llama eso?, se llama ALCA solo que fue pensado en 1940, eso es inteligencia, eso es intuición, eso es capacidad de ver la realidad como cambio y formularle alternativas y propuestas y en 1940 formula este Plan de Afirmación de la Democracia de las Américas y concluyó en lo siguiente: “Cuando acabe la guerra y establezcamos —si lo hacemos— un espacio común sin fronteras económicas, sin fronteras comerciales de América Latina con los Estados Unidos, vamos a crear —escuchen—— un Banco Interamericano de Desarrollo, con ese nombre, 20 años antes que se creara, para qué?, el capital norteamericano a través de ese Banco Interamericano de Desarrollo y a través de la planificación de los gobiernos sea invertido de manera fructífera y cooperante”.

Se adelantó al Banco Interamericano de Desarrollo, se adelantó a la Alianza de Libre Comercio de América que ahora se anuncia para el 2006, si en efecto ocurre en esa fecha; pero él lo pensó encerrado en un sótano en 1940, por qué?, (5) porque a pesar de estar encerrado no guardaba los rencores que a veces originan que las personas digan cosas destempladas o se empecinen en conceptos anquilosados en mirar el futuro y la propuesta luminosa del plan lo llevó a proponer el interamericanismo democrático sin imperio.

El se dio cuenta que Roosevelt era un revolucionario en la economía gracias a Keynes, que Roosevelt habla cambiado el libre mercado norteamericano, que Roosevelt estaba facilitando la desaparición del imperialismo. El se dio cuenta y se dio cuenta gracias a esa perspectiva científica de buscar el cambio de la realidad y no contentarse con lo que escribía hace 20 años. Pero qué dijeron sus seguidores, sus lectores?, ah, Haya de la Torre otra vez ha traicionado sus ideas originales.

No hay peor enemigo de un pensador que el libro auroral, no hay peor adversario de un pensador dialéctico que cambia de acuerdo a la realidad que el que queriendo mucho a! pensador repite solamente el prólogo del primer texto; porque entonces se produjo naturalmente una decisión dentro de los que se creían apristas y hayistas que dijeron: “Entre la denuncia del hormiguero rubio de 1925 y este interamericanismo democrático con Roosevelt hay una traición, hay un viraje de 180°” y se fueron algunos del partido.

Y creo que Haya de la Torre tenía razón, quién tenía razón?, los que se quedaron en 1925 o los que siguieron tras Haya de la Torre comprendiendo o diciendo comprender lo que él estaba pensando, él tuvo razón, tanta razón que recién se habla ahora del ALCA, tanta razón que recién se habla ahora del ALCA, tanta razón que 20 años después se creó el Banco Interamericano, tanta razón que se comprende bien claramente ahora que ese viejo imperialismo franco, británico, de otro tipo, no llegó a producirse en América Latina.

Pero eso les muestra a ustedes cómo a partir del 30 hay un segundo período creativo de ideología de Haya de la Torre, ambivalencia del Imperialismo: Interamericanismo Democrático sin Imperio. Pero no queda allí su trabajo, él va a continuar hurgando, buscando.

Y en los años 50; 60 va a lanzar nuevas propuestas de acuerdo a la nueva realidad, él, por ejemplo, es de los primeros que comprende hacia 1950 al salir en el año 1954 de la Embajada de Colombia después de 5 años 3 meses y 4 días de encierro, él que viaja a Europa inmediatamente se da cuenta, “Ya no hay un solo imperialismo, ahora hay 2 imperialismos: la Unión Soviética y su capitalismo de Estado y su clase dominante jerárquica a advenido, se ha convertido en un nuevo imperialismo que domina pueblos y que se divide con el capitalismo norteamericano el dominio del mundo”.

Esa es una propuesta creativa que en esos años le vale también el reproche de sus adversarios y de algunos cercanos que dicen: “Cómo puede usted denunciar a Rusia sacrosanta, al padrecito Stalin de imperialista”, porque hay en esos casos mucho de complejo rendido ante un gran país como es la Unión Soviética; pero el único que se da cuenta que detrás de ese país hay una inmensa farsa de abolición de libertades, de tecnología rudimentaria, de incapacidad de poner en marcha las riquezas que tiene Rusia todavía inexplotadas, es Haya de la Torre y comprende que es ese seudo capitalismo de Estado implantado allí lo que ha originado que Rusia esté a la zaga del capitalismo occidental, pero que Rusia ejerce y lo dice en 1954, desde el Helsinski, en Finlandia, que Rusia es et nuevo imperialismo en et mundo y que ya el mundo no puede entenderse como se decía antes como la agresión de un solo imperialismo sino como el conflicto de dos imperialismos.

El integra la realidad a su planteamiento. Por eso, cuando en 1959 se produce la romántica revolución juvenil de Cuba, cuando un grupo de estudiantes barbados se enfrenta a la dictadura de la cantina y el casino, que a veces me hace recordar al fujimorismo, que es Cuba entonces.
Todo el mundo saluda este evento y tos apristas los primeros van a Cuba, vienen de Cuba los principales directores: Raúl Castro, Camilo Cienfuegos y son saludados en la Casa del Pueblo del APRA, el APRA es et Partido de la Revolución Cubana, et APRA es el partido de esta insurgencia juvenil, el único que detrás de ese entusiasmo del aula magna de la Casa del Pueblo de Alfonso Ugarte está pensando por todos es Haya de la Torre, que se da cuenta que como en el mundo hay una clara división de imperialismos que se combaten, aquel que se escapa solo de uno pasa a ser peón del otro.

Y mientras en la Casa del Pueblo algunos reciben entusiasmados a Raúl y a Camilo Cienfuegos en hombros, Haya de la Torre en un articulo dramático publicado en la revista O’cruzeiro de Brasil, bajo el título: “Sobre la Cuestión de Cuba”, dice: “Cuidado, Cuba está pasando de ser peón del imperialismo norteamericano a ser peón del imperialismo soviético. Ningún país aislado puede escaparse a! predominio de un imperialismo sin el riesgo de caer en condición colonial del otro. Solo la integración continental es un procedimiento antiimperialista a cabalidad; pero un pequeño país por más que habla de socialismo no va a poder abandonar sus condiciones de atraso con adjetivos y discursos”.
El lo dijo y qué dijeron los compañeros y, naturalmente, también los adversarios de la izquierda: “Haya de la Torre nuevamente traiciona sus ideas. Haya de la Torre tacha la revolución cubana para servir a! imperialismo norteamericano”. Así mal se le entendió a Víctor Raúl, por eso digo que hay un doble heroísmo en el viejo, crear; es decir, lanzar propuestas y al mismo tiempo sentirse incomprendido de los más cercanos; porque los más cercanos no lo entendieron.


Continúa..


 

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